Entrevistas
Que suene el oxímoron

Con Dos, que toca en Bluzz este 23: "Es una mezcla rara de cosas contrapuestas"

El dúo formado por Andrés y Lucía Torrón -padre e hija- suma a Lu Romero para dar una muestra en vivo de su música de fin de fiesta.
20.11.2018 12:08
2018-11-20T12:08:00

Dos, el proyecto musical creado por Lucía y Andrés Torrón, suma a Lucía Romero (teclados, trompeta y coros) para su show en Bluzz este 23 de noviembre, en el que estará presentando las canciones de su EP Demasiado tarde, además de algunos estrenos.

El dúo ya se estrenó en La Trastienda (como parte del show de Enlaces que organizaron Juan Casanova y Sebastián Teysera) y también participó de un evento Sofar. Las entradas para el show del 23 están a la venta en Bluzz Bar (Canelones 760 esq. Ciudadela). Como previa, repasamos la entrevista que hicimos a padre e hija.

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Es un dúo inusual el que está detrás de dos, un nuevo proyecto musical montevideano con un sonido muy particular. Lucía Torrón es cantante y ha colaborado con Campo, Enlaces y Santullo. Andrés Torrón es conocido, además de sus roles de músico, productor y periodista, por ser el autor del libro 111 Discos Uruguayos. La brecha generacional que aparentemente los separa está salvada por los intereses musicales en común y el vínculo de padre e hija, que no deja de ser un detalle anecdótico en el resultado del proyecto.

Juntos -sumando la colaboración de Sebastián Teysera, Juan Campodónico, Luciano Supervielle, Martín Morón, Roberto Rodino y Roberto De Bellis- dieron forma a Demasiado tarde, un EP que pasa por un colador propio y muy uruguayo el pop, el trip hop, el rock y la bossanova. Pese a lo heterogéneo de las fuentes en que abreva (la milonga se abre paso también sutilmente), lograron darle una identidad común a todas las canciones, que se vuelve más interesante por la propia dificultad en definirla.

Es un EP oscuro pero no deprimente, con un sonido muy cinematográfico, como el de una película de espionaje arrastrada a los climas templados del Uruguay. Es la Bristol del hip hop injertada en el Río de la Plata, empapada por los arreglos húmedos de la guitarra de Andrés y los trombones inquietantes de Martín Morón. Es un paisaje de contrastes y opuestos que se unen, entre la dulzura de la voz de Lucía y una base que sugierepesadillas, como una fiesta de fin de año en la que el aire se tensa y algo parece a punto de reventar.

Con Andrés y Lucía Torrón charlamos sobre el origen de este EP (disponible en Bandcamp, Spotify y otras plataformas digitales), la música que une a ambos y cómo salvar la brecha entre padres e hijos a través del arte.

Hace ya muchos años que estás principalmente del "otro lado" de la música (productor y periodista) ¿cómo te surgió volver a componer y editar música, tantos años después de Públicas Virtudes y Torrón Trío?

Andrés: Hace tiempo que tenía en la cabeza volver sobre alguna de las canciones que había compuesto hace años y grabarlas en buenas condiciones. Producirme a mí mismo, digamos. Y este año, por una serie de circunstancias, pensé que era el momento adecuado. Y el paso natural era que esas canciones las cantara Lucía. En principio mi idea era grabar una o dos canciones, pero pasó que Lucía estaba con la misma idea en la cabeza, grabar alguna canción mía. Empezamos a trabajar y nos entusiasmamos en que no fuera algo mío y tampoco fuera algo de ella. Como que juntamos las dos ideas. Me entusiasmé en terminar alguna cosa inconclusa y en componer casi de cero una canción nueva, algo que no hacía hace siglos. Sí seguí componiendo cosas instrumentales, pero no había hecho más canciones.

Y en tu caso, Lucía, ¿por qué te interesaba grabar una canción de Andrés?

Lucía: Mi papá siempre fue una referencia para mí, en lo musical y a la hora de componer. La idea de interpretar algo hecho por él me entusiasmaba mucho. Creo que la mayoría de mis gustos musicales se los debo a él.

Lo curioso es que ambos ya habían colaborado juntos editando discos para el mercado japonés. ¿Fue esa la primera vez que grabaron algo juntos?

Lucía: Profesionalmente sí.

Andrés: Tengo cosas de Lucía grabadas desde bebé

Lucía: Pero de chica grabábamos canciones que hacíamos en el momento.

Andrés: Por ejemplo un temazo que se llama "La rapera de hoy" (risas). Sobre lo de Japón... Por una serie de rebotes muy extraños comencé a trabajar hace unos años con un sello japonés, haciendo versiones -sobre todo en clave de bossa nova- de temas pop en la onda "Bossa n' Stones" por poner una referencia. Un trabajo comercial, pero divertido, hecho desde acá para el mercado japonés. Y cuando Lucía comenzó a cantar más en serio, digamos, se me ocurrió que podía interpretar alguna de esas canciones. En ese proyecto participaron muchas cantantes uruguayas...

¿Cuál es el terreno musical en común que tienen? Suele darse muchas veces eso de los hijos que intentan escuchar otra cosa que sus padres.

Lucía: Hay muy pocas bandas que no compartamos. Creo que las únicas en las que no compartimos gustos son las que él repetía mucho cuando yo estaba durmiendo. Recuerdo un disco de José Gonzalez que detestaba de tanto que lo escuchaba (risas) Por otra parte a mí siempre me gustó mucho el hip hop y el rap. Bandas que a él no le entusiasmaban mucho.

¿Qué pasaba con Públicas Virtudes y Torrón Trío? ¿Creciste escuchando esas canciones de Andrés? ¿Las redescubriste luego, nunca las escuchaste?

Lucía: Crecí escuchando ambas dos. Recuerdo casettes y CDs. Cada vez que me cruzaba con uno lo ponía para escucharlo.

Andrés, ¿qué pasó en ese período entre Públicas Virtudes, Torrón Trío y este EP? ¿Por qué paraste con la composición? ¿Tiene que ver con el desánimo, con el hecho de estar "del otro lado"?

Andrés: Tuve una especie de crisis sobre el hecho de tocar en vivo mis canciones y ser el frontman de un proyecto en un determinado momento. Fue una crisis grande que me hizo dejar lo que estaba haciendo y encarar la música desde otro lado. Y también el hecho de empezar a producir y ver las cosas desde afuera; ver el proceso creativo y musical desde otro lado me hizo ser mucho más exigente con lo mío. Y esa exigencia puede ser inmovilizadora. El hecho de que Lucía sea la cantante ahora cambia mucho las cosas. También ayuda el hecho de que esto es un proyecto abierto, no es una banda. No sabemos bien qué es en realidad. Está hecho sin ninguna presión, por el gusto de hacerlo y de mostrarlo y de trabajar con amigos y gente que admiramos.

Vos a priori no tenés expectativas formadas. En tu caso, Lucía, ¿qué esperás que pase con dos y con este EP y futuros trabajos?

Lucía: La verdad es que la expectativa que tenía era poder hacer algo con Andrés. Poder mostrar el trabajo en equipo y lograr plasmar algo. Ese era como el objetivo de mi parte. Si luego seguimos o no se verá. Claro está que me encantaría seguir. Quizás poder componer algo yo.

Andrés: Por eso también le pusimos un nombre. No es "Lucía Torrón canta las canciones de Andrés". Es un proyecto de los dos, por ahora basado en mis canciones, que tiene un mood particular. Y el EP en especial creo que tiene un aire que emparenta todas las canciones.

¿Cuál es ese mood particular? ¿Y ese aire que emparenta las canciones?

Andrés: Creo que tiene que ver con las canciones, con las letras, con los arreglos, con la voz de Lucía.

Lucía: Es como que te llevan a un estado, como si estuvieras en una película.

Andrés: Es bastante oscuro por un lado, pero no sé si decir que es "bajón". Y es una mezcla rara entre cosas que pueden parecer contrapuestas.

Lucía: Una bossa oscura. Una paradoja casi.

Andrés: Hay algo cinematográfico sí. Y lo de la bossa dark es así. No es bossa de piscina y cocktails. Es algo medio nocturno, de fin de fiesta.

Curioso, teniendo en cuenta que antes trabajaron juntos para convertir a bossa luminosa muchas canciones que no lo son.

Andrés: Sí. Es como un proceso inverso. Igual todo esto viene después de haber hecho las canciones. No es que pensamos "vamos a hacer bossa dark". Y son letras oscuras, pero donde creo yo hay humor. Una cosa medio distanciada, de mirar las cosas que te pasan de afuera. Creo que el clima se fue dando y lo ayudamos en arreglos y también en la elección final de los cuatro temas.

Lucía: No estábamos pensando en ser oscuros cuando grabamos los temas.

Bristol calling

Hay bossa oscura y otro elemento bien presente es el trip hop. ¿Les preocupaba que se pegara mucho a las referencias, como Portishead en el caso del sonido y algunos arreglos?

Andrés: Comparto en que hay influencia de trip hop y de Portishead, pero eso lo veo ahora. No cuando hice las canciones. ni tampoco en los arreglos.

Lucía: Yo creo que al ser una gran influencia en nuestras vidas, se ve reflejado en las canciones. Nunca dijimos: "vamos a hacer un proyecto parecido a Portishead". O hacer algo trip hop

Andrés: Es algo que se dio naturalmente. Se ve que lo tengo bastante incorporado. Fue una influencia muy importante para mí en su momento, lo mismo que la bossa, que está ahí, aunque no suene para nada a Joao Gilberto. A Lucía siempre le llamó la atención Portishead, que escuché mucho, y Beth Gibbons como cantante, ¿no?

Lucía: Una de las primeras canciones que grabé con Andrés fue "Only you" de Portishead. A los siete años.

Andrés: ¡Es verdad! Lucía se educó con Portishead, pueden sacarme la patria potestad (risas). Te diría que en hay una sola cosa que quisimos reforzar. Hay una canción que se llama "Mentiras" que tiene ese aire de bossa dark por un lado y un arreglo con toques muy disimulados de trap, pero el estribillo tiene un aire de milonga, y se nos ocurrió que para reforzar ese aire podíamos llamar a un cantante masculino e invitamos a Sebastián Teysera, que en principio puede sonar lo más alejado a la propuesta de "dos" que uno se pueda imaginar. La idea no era llevar el tema a otro terreno, sino llevar a Sebastián al nuestro

Lucía: Él mismo dijo que nunca había cantado ni tan grave ni algo de ese género.

Andrés: Los dos tenemos también una gran influencia de la música uruguaya. Creo que en las canciones de dos no se nota tanto, o al menos no se nota de forma explícita, porque ni siquiera en esa canción que te decía es obvio. Lo de la milonga capaz lo escuchamos solo nosotros, pero quizás ayude a darle ese sello personal.

¿Cómo llegaron a los colaboradores?

Andrés: En el sonido del EP son fundamentales los Robertos -Rodino y De Bellis en batería (y percusión) y bajo eléctrico respectivamente, que participan en todos los temas. Otra persona fundamental en todo esto fue Juan Campodónico, que podría decirse es el padrino del proyecto. Grabamos una parte importante del EP en su estudio. Pero además Juan nos dio mucha energía para que concretáramos el EP después de que escuchó los temas y nos ayudó con muchos consejos, aparte de tocar una guitarra en la canción" Sobreviví". Estuvo también Martín Morón que ayudó mucho con sus trombones al clima ominoso que buscábamos en "Demasiado tarde". Ya hablamos de Sebastián que se enganchó a cantar en "Mentiras". Y en ese mismo tema toca Luciano Supervielle el piano eléctrico Wurlitzer, que fue otro lujo para nosotros. Porque además Luciano se hizo un tiempo para grabar con nosotros en medio de una agenda demencial.

¿Qué significa más allá de los vínculos estrictamente musicales formar un proyecto padre/hija?

Andrés: Para mí, como creo que para todo padre, compartir lo que más te gusta con tus hijos es una fiesta. Lo mejor que te puede pasar. En este caso más aun, porque más allá de nuestro vinculo filial hay un vínculo artístico de igual a igual. Es un proyecto de padre e hija sí, pero el foco no está puesto en eso, sino en la música. Los dos nos admiramos y respetamos como artistas y creo que nos complementamos muy bien. Si a eso le sumamos que trabajamos en este proyecto con amigos y con gente que admiramos la fiesta es completa.

Lucía: Yo creo lo mismo que Andrés. Valoro que él me haya apoyado desde siempre en mi decisión de dedicarme a la música. No solo el apoyo, sino que me dio todas las herramientas para poder desarrollarme en el ambiente. Poder luego de unos años plasmar el trabajo en equipo es muy gratificante. Sobre todo porque yo lo admiro mucho a él, y también a todos los que grabaron en este EP.

Martín Otheguy