Por The New York Times | Maggie Parker

¿Recuerdas lo extraño que fue estar solo en casa con tu pareja las 24 horas del día tras la aparición del coronavirus? ¿O lo incómodo que fue conocer a una nueva pareja romántica con cubrebocas en lo que parecía un vacío?

Después de más de un año de pandemia, muchas parejas por fin han encontrado el equilibrio. Pero no te pongas demasiado cómodo: todo eso está a punto de cambiar. De nuevo.

Las vacunas están cada vez más disponibles, las restricciones se están levantando o revisando y la gente se está sintiendo más segura con la idea de salir de sus capullos. Muchas parejas se enfrentarán a más ajustes.

“La mayoría de las parejas que veo están deseando que llegue el periodo pospandémico”, afirmó Kimberly Panganiban, terapeuta matrimonial y familiar con sede en San Diego. “Creo que algunas de estas parejas podrán sortear bien este momento, ya que están hablando de manera abierta sobre ello y los cambios que pueden venir. Otras no son conscientes de cómo puede afectarles, ya que la emoción de otras cosas acapara su atención”.

¿Cómo puedes preparar tu relación para el periodo pospandémico?

“La conversación y la negociación para sortear el mundo pospandémico es fundamental para las parejas y debería producirse lo antes posible”, afirmó Jess Carbino, experta en citas online y doctora en sociología. También es exsocióloga de las aplicaciones de citas Tinder y Bumble.

“Si las parejas son incapaces de hablar y prepararse para los desafíos que puedan avecinarse, eso puede llevarlas a un mayor grado de conflicto”, dijo Carbino.

Los expertos sugieren priorizar la comunicación durante este tiempo de transición. “Dediquen tiempo y espacio a las conversaciones continuas sobre los sentimientos y las necesidades del otro, ya que nuestras vidas cambian una vez más”, aconsejó Panganiban. “Todos experimentaremos una serie de emociones. Apoyarse mutuamente durante este tiempo es crucial para la salud de la relación”, agregó.

En primer lugar, hay que reconocer que puede haber problemas. Puede haber niveles de comodidad contradictorios a la hora de asumir riesgos para la salud, opiniones contrarias sobre la vacuna, diferentes estados de vacunación y ansiedad por la separación.

Sharon Gilchrest O'Neill, terapeuta matrimonial y familiar de Ridgefield, Connecticut, y autora de “A Short Guide to a Happy Marriage” y “A Short Guide to a Happy Divorce”, sugiere que escriban juntos sus preocupaciones, sin tratar de resolver las diferencias en este punto. En el transcurso de las semanas siguientes, vuelvan a revisar estas listas juntos y añadan o perfeccionen lo que sea necesario. “En una ‘próxima’ charla, comiencen a ver las diferencias y cómo adaptarse a las necesidades de cada uno”, dijo.

Hay algunos cambios que tal vez afectarán a todas las parejas. “Para muchas personas, será muy difícil el cambio de pasar mucho tiempo juntos a pasar más tiempo separados”, dijo Panganiban. “La creación de rituales que ayuden a mantener a la pareja conectada incluso cuando no estén tanto tiempo juntos puede ayudar. Y planificar un tiempo constante con el otro puede ayudar a facilitar esta transición”.

Nick Bognar, terapeuta matrimonial y familiar que reside en Pasadena, California, está de acuerdo. “Sospecho que las parejas necesitarán readaptarse a no verse todo el tiempo y a estar separados durante buena parte del día”, dijo. “Después de un año compartiendo el espacio con alguien, incluso si usaban auriculares o trabajaban en habitaciones diferentes, quizá la gente se haya acostumbrado bastante a sentirse cerca del otro todo el tiempo”. Bognar sugirió como solución “ver cómo está el otro y comunicarse con más frecuencia”. A Carbino le preocupan las parejas en las que una de las partes está más o menos aislada que la otra. “A medida que las personas regresan a sus lugares de trabajo, las parejas deben estar atentas a si uno de los miembros tiene que volver al lugar de trabajo antes que el otro y el aislamiento asociado que pueden sentir”, dijo.

El aislamiento también puede deberse a los círculos sociales de cada uno; los amigos o la familia de uno de los miembros de la pareja tal vez estén dispuestos a socializar mientras que los del otro no. “Si en la pareja, uno de los dos se encuentra más aislado que el otro, deberían trabajar juntos para encontrar modos seguros de que el más aislado pueda socializar”, comentó Carbino.

Un problema que ha afectado a las parejas a lo largo de la cuarentena son las opiniones opuestas sobre la seguridad en torno a la COVID-19. “Todos tenemos nuestros propios sentimientos y nivel de comodidad con respecto a la seguridad en la pandemia; estas cuestiones seguirán surgiendo”, afirmó Panganiban. “Es importante que seamos honestos con nosotros mismos y con la pareja sobre cómo nos sentimos. Si no opinan igual, lo mejor es tomarse tiempo para escucharse y entenderse”.

Carbino señaló que “puede suceder que las parejas no estén dispuestas a aceptar los mismos riesgos en público. Uno de los miembros de la pareja podría sentirse menos cómodo socializando con personas que no se han vacunado”.

Para ayudar a resolver cualquier desacuerdo, las parejas “deberían comunicar de manera abierta por qué les preocupa una determinada actividad y por qué les resulta importante alguna otra”, dijo Carbino. “Este diálogo fomentará una mejor comprensión y, a su vez, conducirá a un grado saludable de compromiso”.

Carbino sugiere que las parejas de larga duración que viven juntas “deberían hablar sobre qué elementos de la vida antes de la pandemia y pandémica les gustaría incorporar en su vida conjunta después de la pandemia”.

Las parejas que se conocieron durante la cuarentena deben prepararse para otra fase de descubrimiento. “Solo se conocen a través de la lente de la pandemia. Será importante entrar en este periodo sabiendo que, a medida que el mundo se abra de nuevo, aprenderán cosas nuevas el uno del otro: cosas que les gustan y cosas que son un reto. Asegurarse de mantener las líneas de comunicación abiertas durante este tiempo será importante”, explicó Panganiban.

Carbino insta a las parejas más recientes a mantener una conversación sobre cómo estaba estructurada su vida antes de la pandemia y cómo les gustaría estructurar sus vidas en el futuro. “Tal vez eran madrugadores que iban al gimnasio antes de ir a la oficina, trabajaban en la oficina 12 horas al día y salían a tomar algo con los compañeros después del trabajo”, dijo. “Esta información relacionada con la rutina se habría revelado de manera orgánica con relativa rapidez en un mundo sin pandemia, pero tal vez no sea así durante la cuarentena, cuando muchas de estas actividades e interacciones sociales no han sido posibles”.

Sin importar cuál es la situación actual de tu relación —nueva, vieja, en problemas o progresando— se volverá a poner a prueba al salir de la cuarentena. Si el periodo de la pandemia fue más bien una carga para tu pareja, Panganiban sugiere “seguir trabajando en la gestión de los retos en la relación lo mejor posible mientras se espera que las cosas empiecen a cambiar”. Ahora es un buen momento, dijo, para empezar a “procesar algunas de las heridas que se han producido durante este periodo y discutir cómo quieren que sean las cosas en el futuro”.