Noticias

Alivio en un vaso

Cinco tragos con y sin alcohol para refrescar el verano con sabores simples

Recetas fáciles con ingredientes accesibles, pensadas para combatir el calor con opciones frutales, cítricas y bien frías.

19.02.2026 13:00

Lectura: 3'

2026-02-19T13:00:00-03:00
Compartir en

En verano, un buen trago no tiene por qué ser complicado. Con pocos ingredientes y algo de hielo, se pueden armar opciones frescas para una tarde de terraza, una juntada con amigos o una comida liviana. La idea es alternar con alcohol y sin alcohol, con sabores cítricos, frutales y herbales que funcionan bien cuando el calor predomina.

El primero es un clásico que nunca falla, el gin tonic bien uruguayo, simple y directo. En un vaso grande con mucho hielo, se sirve gin, se completa con tónica y se suma un gajo de limón o rodajas finas de pepino. Si hay menta, suma; si hay romero, también. Lo importante es el hielo abundante y no pasarse con el gin para que quede realmente refrescante.

Para los que buscan algo con un perfil más frutal, el spritz de naranja con espumante es una opción liviana y veraniega. Se arma con hielo, un chorrito de jugo de naranja o rodaja, espumante y un toque de soda para alargar. Queda fácil de tomar, con burbujas y sin sentirse pesado, ideal para cuando el plan es charlar y picar algo.

Pasando a los sin alcohol, uno de los más agradecidos es una limonada con menta y jengibre. Se mezcla jugo de limón, agua bien fría, hielo, hojas de menta y un toque de jengibre rallado o en almíbar casero si hay. Queda intensa, picantita y muy fresca, ideal para acompañar comidas livianas o para tener en la heladera y servir durante el día.

La quinta idea es un trago sin alcohol que se siente “de bar” pero se hace en casa, el té frío con cítricos. Se prepara té negro o verde, se deja enfriar, se sirve con hielo, rodajas de naranja y limón y, si se quiere, un toque de miel. Es un comodín para tardes largas, refresca de verdad y se puede ajustar fácil según el gusto de cada uno.

En todos los casos, hay una regla de oro que mejora cualquier trago: hielo en cantidad y vasos bien fríos. Si además tenés cítricos a mano, alguna hierba fresca y una gaseosa neutra como soda o tónica, ya está, el verano se vuelve un poco más llevadero.