Jelil Matniyaz, jefe del PCC en una aldea de la región autónoma de Xianjiang, en el noroeste del país, fue sancionado por la "debilidad de sus posiciones políticas (. . . ) y por haber tenido miedo de fumar delante de responsables religiosos".
Matniyaz, miembro de la etnia musulmana uigur, fue degradado a "funcionario simple" por esa curiosa falta, señala el periódico local Hotan.
"El hecho de que los cuadros políticos osen o no fumar delante de responsables religiosos refleja la fuerza de su compromiso con la laicidad", explicó un dirigente local no identificado, entrevistado por Global Times.
"Fumar es una decisión individual que los religiosos, como el resto de la población, deben respetar. Esta manera de no fumar va en la dirección del extremismo religiosos" agregó.
Xinjiang es escenario de tensiones entre la comunidad uigur y la etnia han, mayoritaria en China. Varios ataques ocurridos en los últimos años han sido atribuidos desde Pekín a separatistas uigures, quienes a su vez acusan al régimen chino de seguir una política que los desfavorece.