Hace casi 60 años, el joven Dick Hauck, entonces de 21 años, supo que había encontrado definitivamente el amor de su vida. Vecino de la ciudad de Minneapolis, Dick se encontraba lejos de casa cumpliendo con sus obligaciones como militar.

Desde Fort Devens, en Massachusetts, Hauck escribió una extensa y detallada carta a su novia Arlene, donde le decía que acababa de comprar una valiosa sortija matrimonial para ofrecérsela.

La carta nunca llegó a destino, pero ello no impidió que los novios se reencontraran y continuaran su relación. Dick se le declaró a Arlene, ella aceptó y su matrimonio dura hasta hoy.

Casi 60 años después de su redacción, la carta perdida apareció como por arte de magia. Unos obreros la encontraron debajo de una placa de linóleo, cuando trabajaban en la remodelación de la finca natal de Arlene.

Según informa The Huffington Post, ambos miembros de la pareja recibieron el hallazgo con sorpresa y alegría. Según cuenta Arlene, su marido no puede evitar las lágrimas cuando relee en voz alta las palabras que el mismo escribiera seis décadas atrás.