Un grupo de maestras de la región de Cantabria, en España, se dedica, año a año, a reunir dinero para que los estudiantes de Machu Picchu, en Perú, puedan acceder a la universidad.

Esta vez, cansadas de las rifas, los bailes y las kermeses, decidieron dar el gran salto para obtener pingües ganancias.

Fue así que, con la colaboración del fotógrafo Javier Rosendo, que realizó el trabajo de manera honoraria, las profesoras se convirtieron en chicas de calendario, donde posan desnudas. Cada mes tiene, como consigna, un derecho del niño. Por ahora, se pusieron a la venta 1500 copias pequeñas y unas 500 grandes, aunque, por supuesto, si hay demanda, se imprimirán más.