En el marco del mes de las infancias y adolescencias, durante 2025 se desarrolló en las escuelas N.º 31 Jacobo Varela y N.º 269 Julio Castro de Montevideo el taller Bio retrato, una propuesta artística y educativa que combinó fotografía e introspección personal como medio de expresión identitaria.
El nombre del proyecto une dos conceptos: bio, de biografía o relato de vida, y retrato, como representación visual del otro. El objetivo fue más allá de la técnica fotográfica: buscó captar la esencia vital de cada niño y niña a través de la reconstrucción de un recuerdo significativo.
La experiencia se inspiró, en parte, en una muestra personal que presenté en 1999 en el Instituto Goethe de Montevideo: El Hombre del Hall. En aquella serie fotográfica, retraté a porteros de edificios en su entorno habitual de trabajo, reflexionando sobre el filtro interno que todos poseemos: un “portero interior” que decide qué dejamos entrar y qué rechazamos. Ese mismo concepto de umbral fue trasladado, años después, al ámbito escolar.
Del "portero interior" al juego compartido
Bio retrato habilitó un espacio de convivencia distinto al habitual en la escuela. Durante nueve encuentros de dos horas, niños y niñas de quinto y sexto año participaron de una dinámica que buscaba el descenso de las barreras internas para dar lugar al recuerdo, la sensibilidad y la conexión.
El eje del taller fue el “Bio momento”: un recuerdo significativo de la infancia que funcionara como punto de partida para construir el retrato. A través de ejercicios guiados, música y lectura introspectiva, cada participante identificó ese instante vital que le representa.
Algunos de los recuerdos compartidos fueron profundamente conmovedores:
- Roxana Carcacés: "A los diez años me reencontré con mi papá, luego de no verlo por dos años."
- Manuel: "Salir a jugar a la calle con mis amigos a las canicas y a buscar mangos y tamarindos."
- Gastón Presa: "Caminar con mi abuela todas las mañanas en las termas de Arapey."
Estos relatos no solo generaron imágenes potentes, sino que propiciaron preguntas, empatía y reconocimiento mutuo. A partir de ese recuerdo, se fotografió al niño o la niña, ubicando su imagen en sintonía con su historia, en un ejercicio donde mirar y ser mirado implicaba también entender y ser entendido.
Más allá de la técnica: arte y sensibilidad
Aunque la evolución estética de las fotografías fue notoria —con composiciones sólidas, encuadres expresivos y uso reflexivo de la luz— el verdadero logro fue otro: crear un espacio de confianza donde compartir la vulnerabilidad construyera comunidad.
Como afirmó Henri Cartier-Bresson, “fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”. Esta premisa fue central en Bio retrato, al orientar cada paso del proceso hacia una coherencia entre lo que se siente, lo que se piensa y lo que se representa.
Reconocimiento y proyección
El proyecto fue seleccionado por los Fondos Concursables para la Cultura 2024 del Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay y contó con el respaldo de múltiples instituciones y organizaciones culturales, educativas y comunitarias.
Idea y producción general: Sergio Blasina
Talleristas: Florencia Elizalde y Sergio Blasina
Curaduría: Marcelo Castagnola
Auspiciantes: Municipio B de Montevideo, escuelas participantes, Copiplan, Dirección Nacional de Cultura, FIC (Udelar), Foto Club Uruguayo, Fundación Manolo Lima.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]