Contenido creado por Gerardo Carrasco
Inspiradoras

Todos los perros van al cielo

Bien de Pascua: perrita quiso “salvar” a Jesús de la cruz y consiguió un hogar

El juguetón animalito se coló en una representación religiosa, y luego fue adoptado.

01.04.2026 11:53

Lectura: 3'

2026-04-01T11:53:00-03:00
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Una escena inesperada marcó el cierre del fin de semana en la pequeña localidad gaúcha de Sapiranga, donde una representación de la Pasión de Cristo vio su libreto alterado por una espontánea improvisación a cargo de un animal.

El episodio ocurrió durante la recreación de la crucifixión, cuando el personaje de Jesús —interpretado por Kim Souza— era azotado y cargaba la cruz. En ese instante, una perrita ingresó al escenario y se aproximó a los actores que representaban a los soldados, generando sorpresa entre el público.

Tal como se aprecia en las imágenes, el animalito parecía convencido de que todo se trataba de un divertido juego, en el que le encantó participar. Integrantes del elenco lograron contenerla sin que la situación derivara en una interrupción del espectáculo.

La función continuó con normalidad hasta su desenlace. Sin embargo, la perrita volvió a aparecer al final, durante los aplausos, cuando los actores regresaban a escena para el cierre de la representación, lo que reforzó el carácter llamativo del episodio.

El director de la obra, Leandro Coimbra, interpretó lo ocurrido en clave religiosa. “Vio a alguien sufriendo e intentó intervenir. Esto conecta con el mensaje de Jesús, de bondad y caridad”, señaló, en referencia a la reacción del animal durante la escena.

Final feliz

Horas después de la representación, Marcelo Muller, farmacéutico de la ciudad, se encontró a la perrita deambulando por las calles y la recogió.

“Me encantan los animales, los gatos y los perros; todos los animales. Cuando vi que estaba un poco perdida, me conmovió mucho. Pensé: no puedo dejar a esta perra aquí, no es callejera, alguien podría maltratarla”, dijo Muller en declaraciones al periódico ABC Mais.

Asimismo, contó que no había presenciado la representación teatral en la cual “participó” el animalito, así que no lo conocía en absoluto.

Muller mantuvo a la perrita en la puerta de su farmacia, donde la vio un vecino y se “enamoró”.

“La vi abandonada frente a la farmacia y dije que si nadie la adoptaba, yo la quería”, contó al citado medio Eliseu Carvalho, de 39 años.

“Llegó y entró directamente a la casa. Parecía que ya nos conociera, que llevara mucho tiempo con la familia”, añadió el nuevo tutor.

Los hijos de Eliseu también quedaron prendados de la nueva mascota, a la que bautizaron Luna.