En 2007, un campesino mexicano encontró una extraña criatura, atrapada en una trampa para animales. Según los relatos que recoge la prensa azteca, el hombre se asustó de la criatura, y la ahogó, luego de varios esfuerzos.

El campesino guardó el extraño cadáver, hasta que, a fines del año pasado, lo envió a una universidad para ser estudiado. Los primeros resultados de los análisis revelan que el cuerpo no es artificial, y que su estructura es similar a la del lagarto, aunque presenta características humanas en la estructura articular del cuerpo, y en el tamaño del cerebro.

Para dar mayor suspenso al caso, días atrás apareció muerto el campesino que encontró el cuerpo, y que fue el responsable de haberlo ahogado. El hombre murió en un accidente en su camioneta, y, según los peritos, se trata de una muerte más que dudosa, dado que el cadáver estaba totalmente carbonizado y que el automóvil adquirió una temperatura superior al fuego normal.

Jaime Maussán, un periodista dedicado al estudio de los ovnis, dice que la muerte del campesino no es casual y está convencido de que “él fue asesinado”.