Como es frecuente en la "historia oficial" de modelos y actrices, Ana fue descubierta de forma casual, en este caso por un representante de la agencia de Modelos Elite, que se encontraba de vacaciones en Brasil. El hallazgo le abrió las puertas del certamen nacional que dicha agencia organiza anualmente, y allí triunfó y maravilló.

Hija de una familia de clase media de Minas Gerais, Ana ha sabido poner su esbelta figura al servicio de campañas para marcas de primer nivel, como Guess y Channel, así como aparecer en las portadas de publicaciones como Guess y Marie Claire.

Tras realizar una importante producción publicitaria en la ciudad turca de Estambul, se trasladó a Italia, donde posó muy sensual para la revista italiana Jack, publicación especializada en tecnología, que sin embargo se permite se reserva algunos espacios para las bellezas naturales.