En muchos países de América Latina, es común preguntarse si hay alguna diferencia entre escorpión y alacrán. Aunque en algunas regiones los términos parecen referirse a animales distintos, la ciencia es clara: son el mismo tipo de arácnido, del orden Scorpiones, parientes cercanos de las arañas y garrapatas.

Ambos nombres designan a criaturas de cuerpo segmentado, pinzas delanteras y una cola curvada que termina en un aguijón venenoso. Existen más de 2.000 especies en el mundo, pero solo unas pocas representan un peligro real para la salud humana.

¿Escorpión o alacrán? Una diferencia de lenguaje

La diferencia entre los términos es principalmente geográfica y cultural:

En la biología y la zoología, no hay diferencia: ambas palabras nombran al mismo animal. Sin embargo, en algunos países —como México—, la población distingue entre alacranes (pequeños y tóxicos) y escorpiones (grandes e inofensivos), aunque esta división no tiene base científica.

¿Cuáles especies pueden ser mortales?

Aunque la mayoría de los escorpiones o alacranes solo causan dolor local, hinchazón o molestias menores, algunas especies pueden poner en riesgo la vida, sobre todo en niños, personas mayores o con condiciones preexistentes.

A continuación, un panorama de las especies más peligrosas en la región:

México: Centruroides, los más temidos

Brasil: Tityus serrulatus y otros

Argentina: Tityus trivittatus, amenaza urbana

Otros países

Qué hacer ante una picadura

Mantener la calma: el estrés puede agravar los síntomas.
Lavar la zona con agua y jabón.

Aplicar frío local (sin contacto directo del hielo con la piel).
No realizar cortes, ni succionar el veneno.
Acudir al centro de salud más cercano, especialmente si: la persona afectada es un niño o adulto mayor. Hay síntomas más allá del dolor local. Se desconoce la especie que causó la picadura.

En resumen

PaísEspecies peligrosas¿Pueden matar?Hay suero
MéxicoCentruroides
BrasilTityus
ArgentinaTityus trivittatusSí (niños)
UruguayNinguna letalNoNo aplica
ChileNinguna letalNoNo aplica

Un dato curioso: ¿de dónde vienen los nombres?