Contenido creado por Gerardo Carrasco
Curiosidades

Te lo dije

Adivino predijo mala suerte a una clienta y se aseguró de que su augurio se cumpliera

Sucedió en Tailandia. El “brujo” vaticinó que la mujer perdería un objeto valioso, pero no le informó que él sería “agente del destino".

07.01.2026 13:51

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2026-01-07T13:51:00-03:00
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Un caso policial ocurrido recientemente en la ciudad de Pattaya, Tailandia, ha abierto un capítulo de posibles especulaciones jurídicas. El episodio involucra a un presunto adivino que se dedicaba a leer la fortuna, acto que de por sí podría considerarse fraudulento. Sin embargo, el sujeto se aseguraba de que sus predicciones se cumplieran, aunque para brindar ese servicio de excelencia tuviera que salirse de la ley.

Según consigna el periódico South China Morning Post, la víctima fue una mujer de 19 años llamada Pim, quien a la entrada de un templo se encontró con un hombre andrajoso que ofrecía sus artes adivinatorias. Compadecida, la joven le pidió que le leyera la fortuna para el nuevo año, ya que era el primer día de 2026.

El presunto adivino, identificado como Udomsap Mueangkaew, de 38 años, usó un mazo de naipes para hacer su “trabajo” y, lejos de augurarle buena fortuna, hizo un anuncio ominoso: le dijo que sufriría mala suerte y que pronto perdería un objeto de valor. Luego le dijo que podía “manejar el destino” para evitar que eso sucediera, si ella accedía a pagarle más, extremo al que la mujer se negó.

Pim continuó con su día, entró al templo a rezar, como lo había planeado, pero pronto se dio cuenta de que el iPhone que había dejado a su lado había desaparecido. Recordando la predicción del pitoniso, regresó de inmediato para confrontarlo por haberle robado el teléfono. Udomsap negó cualquier implicación y le dijo que el robo era solo una confirmación de su predicción. Incluso tuvo la audacia de describir la apariencia del ladrón.

La joven no se dejó convencer y armó un escándalo que atrajo a los transeúntes. La gente empezó a revisar las pertenencias del adivino y el iPhone de Pim fue encontrado en el fondo de una caja de tapabocas.

Ante la evidencia irrefutable de que había cometido el robo, Udomsap Mueangkaew le rogó a su víctima que no presentara cargos, alegando que era su primer delito y que solo lo había cometido por necesidad económica. Sin embargo, la joven decidió llamar a la policía y revelar su estafa para evitar que otros cayeran en sus trampas.