Estadounidense de origen irlandés, Abigail debió colgar los botines precozmente por causa del asma, enfermedad que conlleva una insuficiencia respiratoria que constituye un obstáculo para la práctica profesional del deporte.
Alejada tempranamente de las canchas, la joven decidió explotar otros talentos: las curvas de infarto de su voluptuoso cuerpo.
Con 23 años de edad, Abigail no puede quejarse de falta de trabajo. Ha posado para varias revistas y producciones publicitarias.
El último de sus videos, realizado para Zoo Magazine, se viralizó rápidamente y marcha con paso firme hacia el récord de audiencia. En la filmación, la muchacha no hace otra cosa que saltar alegremente.