Andrea Camilleri cumpliría cien años, y su legado como narrador, intelectual y figura clave de la cultura italiana sigue vigente. A través de su personaje más emblemático, el comisario Salvo Montalbano, el escritor siciliano no solo dejó una impronta en la literatura y televisión italiana, sino también en quienes dieron vida a sus creaciones. Uno de ellos es el actor Luca Zingaretti, quien interpretó durante 22 años al célebre policía de Vigata.
“Camilleri me mandó a freír espárragos una semana después de empezar el rodaje del primer episodio”, cuenta Zingaretti entre risas, recordando con afecto y admiración los inicios de su relación profesional con el autor. Aquella llamada telefónica, en la que el escritor le soltó un lacónico “no me rompas los cabasisi” —expresión híbrida entre italiano y siciliano que se volvió célebre en la serie— fue, según el actor, una lección decisiva: “Me dijo, sin decírmelo, que dejara de pensar y actuara con el corazón”.
Camilleri, fallecido en 2019 a los 93 años, fue también profesor de interpretación y formó a Zingaretti en la Academia Nacional de Arte Dramático Silvio d’Amico. Su relación fue más allá del aula y el plató: ambos compartieron inquietudes políticas, pasados comunistas y una visión crítica del mundo contemporáneo.
Zingaretti reconoce que Montalbano transformó su vida. “Era un personaje lleno de luces y sombras, con una visión filosófica del mundo”, afirma. Con el paso del tiempo, el comisario se convirtió para él en “un viejo amigo al que volvía a visitar cada año”. La serie basada en los libros de Camilleri no solo batió récords de audiencia en Italia, sino que se exportó a más de 20 países, consolidando a su protagonista como figura internacional.
EFE
El actor también destaca el valor humano de Camilleri: “Tenía la capacidad de hablar con todos, sin distinción. Y nos enseñó que el éxito es un accesorio volátil, como el clima: cambia sin que podamos hacer nada”.
A pesar de la masividad de su obra, Zingaretti cree que el autor siciliano aún no ha sido leído en toda su profundidad. “Las nuevas generaciones descubrirán matices que ahora no vemos. Esa será su tarea y su privilegio”.
En tiempos de incertidumbre política y cultural, la ausencia de Camilleri se siente: “Era una de esas pocas voces autorizadas a las que se podía acudir en busca de orientación”, concluye Zingaretti. Una figura literaria, sí, pero también una brújula moral en un país que aún lo necesita.
Con información de EFE
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]