Montevideo Portal
"Soy paranoico, pero además me persiguen", aseguraba con su típico humor Woody Allen, haciendo una observación no menor: ambos problemas pueden coexistir.
En algunos ambientes de trabajo, las intrigas, el ambiente de tensión y los chismes pueden abonar un clima de persecución donde obviamente a nadie le gusta estar en la mira. En ese contexto, contar con el respaldo de los jefazos es como tener cuenta en el banco, mientras ser mal visto por ellos equivale a peligro.
Si abrigás la sospecha de que tus jefes prefieren tratar con un cactus antes que contigo, dale una mirada a los consejos que publica The Independent basados en la obra de Lynn Taylor Kerr, conferencista y experta en entornos laborales, autora del libro "La ventaja del humor".
Por supuesto, un jefe que hace estas cosas podría ser sólo un líder terrible. Pero si notás que sos la única víctima de estas conductas, probablemente significa que no le gustás para nada.
1 Tenés un mal pálpito
Si te parece que a tus jefes no le gustás, podría ser sólo idea tuya, pero también cierto. Si te tratan distinto que al resto (para mal) probablemente no seas su persona favorita. Si tenés fuerte pálpito al respecto, confía en tus instintos y permanecé atento a nuevas señales que lo confirmen o lo desmientan.
2 Jamás te piden que participes en decisiones clave
Cuando no te incluyen en las grandes decisiones relacionadas con tu área de influencia, puede que no confíen o no valoren tu opinión.
"Cuando se pide tu opinión, la pregunta en sí ya significa que tu opinión importa, por lo que el no pedirla puede transmitir el mensaje opuesto: ¡Realmente no me importa lo que pienses! '", dice Kerr.
3 No hacen contacto visual contigo
Es difícil para un jefe mirar a los ojos a alguien con quien está disgustado, dice Taylor. "Tienen miedo de que puedas detectar la hostilidad, por lo que les resulta más cómodo evitar mirarte para no permanecer cerca de vos siempre que les sea posible."
4 No sonríen cuando estás cerca
No se trata de lo que pasa en un mal día en particular, o de estados de ánimo ocasionales. Si tus jefes dejan de sonreír deliberadamente cuando vos estás ahí, algo anda mal
5 Revisan con lupa todo lo que hacés (y a los demás no)
Los jefes pueden practicar este tipo de control directo o microgestión por varias razones, como la necesidad de control constante o sentimientos de inseguridad. "Pero también puede ser que desconfíen de vos", advierte Taylor.
"En algunos casos, esto puede llegar incluso a conductas que rozan el acoso, donde tener constantemente en la nuca los ojos del jefe comienza a sentirse como una forma de intimidación", describe.
6 Te evitan como a la peste.
El jefe está esperando el ascensor, llegas vos y de golpe le vienen ganas de ir por la escalera. Si notás que ese tipo de situaciones son constantes, o que te asigna horarios y tareas de manera que eviten que te cruces en su camino, es un buen indicio de que te está evitando.
7 No reconocen tu presencia
Si no se molestan con un "buenos días" o un "hasta luego" al salir o entrar de donde estás, pero sí saludan en otros sitios, el mensaje negativo es bastante claro, opina la autora.
8 Son muy concisos cuando tratan contigo
Ante tu amable "¿Cómo le va?" no pasan de un seco "bien". Además, si los emails de trabajo que te envían van directo al grano, sin saludo ni fórmula alguna de cortesía, puede que estemos ante indicios de que no sos su persona favorita, advierte Taylor.
"Si tu jefe suena como un adolescente malhumorado, ya se puede hablar de alerta roja", dice.
9 Lenguaje corporal negativo
Puede que no lo notés si no prestás atención, pero si siempre se cruza de brazos al hablar contigo, o no levanta los ojos de la pantalla cuando entrás a su oficina, podemos estar ante malos síntomas. "El lenguaje corporal puede revelar los verdaderos sentimientos", subraya la escritora.
10 Se comunican contigo por email, y evitan el diálogo personal tanto como pueden
Si a tu jefe no le gustás, probablemente intente limitar su comunicación personal contigo al mínimo indispensable. Si notás una tendencia desde la charla en persona hacia los mails, tenés un indicio.
11 No te invitan a reuniones ni a proyectos especiales
Cualquier señal de que te están dejando fuera de juntas o decisiones de las que deberías participar, también es una luz roja acerca de su actitud hacia vos
12 Su puerta está siempre cerrada
Si el administrador tiene una oficina y su puerta siempre está cerrada, puede que estén tratando de decir algo con ello.
13 Están en constante desacuerdo contigo
Si tus jefes pinchan sistemáticamente todas las ideas que proponés (pero no parecen hacer lo mismo con los demás), es una buena señal de que secretamente te detestan.
14 Nunca te preguntan por tu vida personal o familiar, y mantienen todas las conversaciones en lo estrictamente laboral
Si notás que tu jefe habla con todo el mundo acerca de sus hijos o aficiones, pero nunca trae a colación estos temas contigo, probablemente no le interese en lo más mínimo saber de tu vida, dice Taylor Kerr Kerr.
15 Te asignan tareas que nadie quiere
Si tus jefe sólo te dan tareas menores y muy por debajo de tu nivel de experiencia o competencia, a modo de "derecho de piso" o trabajo pesado, es una señal de que no confían ni respetan tus habilidades (o peor aún, te están alentando para que busques empleo en otro sitio), dice Taylor.
16 Nunca te comentan nada. . .
Un jefe que quiere ayudar al crecimiento de sus trabajadores hace comentarios - buenos o malos - sobre el trabajo que realizan. "Pero la ausencia de cualquier comentario muestra total indiferencia hacia tu desempeño y tu futuro como empleado", explica.
17 . . . o sólo te hacen críticas negativas, y por lo general en público
Criticar abiertamente tu labor o tus iniciativas en una reunión es una enorme falta de respeto. Si tu jefe exagera o se sale de las casillas para criticarte, lo más probable es que no le gustes.
18 Procuran dejarte fuera de las bromas, los chistes y otras actividades informales simpáticas
Las bromas amistosas con los empleados tienen a menudo la función de demostrar que se es parte del equipo, que sos "uno de nosotros". Si tu jefe no se siente cómodo contigo ni siquiera en los momentos de vena humorística, puede ser otra señal de que no le importás.
19 Se roban el crédito de tus ideas
"Hoy en día algunos jefes hacen esto incluso con los empleados que sí les agradan", advierte Taylor. Pero más allá de estos casos, "si no le caés nada bien a tu jefe, seguramente odiará verse obligado a admitir algún mérito en tu trabajo".
20 Tu proyecto importante es reasignado a otro empleado
"Es lunes de mañana y la relevante tarea que se te asignó el viernes, como por arte de magia está ahora en el escritorio de tu compañero de al lado", describe Taylor. "No es raro que jefes desorganizados incurran en esa clase de desprolijidades, algo que es desalentador para cualquier empleado. Pero si notás que esto sucede con frecuencia contigo, puede que forme parte de una serie de movidas desleales de tu desalmado jefe. Y no es buena señal. "
21 Tienen una capacidad de atención más corta para vos que para el resto de la humanidad
Si su jefe parece desinteresado en lo que tenés para decirle, o pierde la paciencia con facilidad mientras dialoga contigo, es probable que simplemente no le gustes demasiado.
Montevideo Portal
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]