¿Qué piensa un extranjero cuando llega por primera vez a Uruguay? Para un grupo de jóvenes de diferentes partes del mundo, la respuesta pasa por varios de los clásicos atributos que los uruguayos suelen destacar de su propio país: la tranquilidad, la rambla, la comida y, por supuesto, el mate. Aunque también hubo alguna comparación inesperada.
Los testimonios surgieron en el marco de una de las actividades de “Mis Uruguay”, una comunidad que organiza encuentros sociales en Montevideo desde 2015 y busca generar espacios para que extranjeros y locales se conozcan.
Entre las primeras impresiones apareció una coincidencia: la gente. “Es un país increíble, la gente, sobre todo. Me gusta mucho la cultura, me gusta mucho la comida y el fernet. ¡De más!”, contó uno de los jóvenes.
Una joven noruega también puso el foco en los uruguayos, aunque encontró otro elemento que le llamó particularmente la atención: “La gente es muy abierta y bebe mucho mate”.
Desde México, otro joven definió a Montevideo como una ciudad “muy cálida” y destacó que sus habitantes reciben bien a quienes llegan de afuera. “Todos te tratan muy bien”, señaló.
La simpatía de los uruguayos también apareció en el relato de un joven canadiense: “Uruguay es increíble, la gente es muy simpática”.
Pero hubo quienes llegaron con expectativas más bajas y terminaron llevándose una sorpresa. Una joven estadounidense reconoció que “subestimaba a Uruguay” antes de conocerlo, pero cambió rápidamente de opinión.
“Es absolutamente hermoso. Las personas, la comida, la cultura. Creo que haberme mudado y estar acá fue la mejor decisión de mi vida”, aseguró.
La tranquilidad fue otro de los aspectos más mencionados. Un joven indio describió a Montevideo como una ciudad “muy tranquila” y destacó que sus habitantes son “muy amistosos”.
Una joven brasileña coincidió con esa mirada y definió a la capital como “superpacífica, supercalma”. Sin embargo, encontró un atractivo que no todos los visitantes pueden disfrutar de la misma manera: “Adoro poder ver el mar”.
La rambla y la playa también dejaron una buena impresión en un joven suizo, aunque su comparación con otra capital europea llamó especialmente la atención: “Montevideo es como Madrid”.
Y, entre tantos elogios, hubo quien directamente no necesitó demasiadas explicaciones para resumir su experiencia. “Me llamo Travis y me encanta haber venido a Uruguay. Es lo mejor”, dijo otro joven canadiense.
Así, entre mates, playas, comida, fernet y comparaciones con otras ciudades, las primeras impresiones de estos visitantes parecen tener un denominador común: Montevideo les resultó más cálida, tranquila y atractiva de lo que esperaban.