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Por The New York Times

¿Por qué te tatúas?

Cuando Skylar Hertz, una estudiante de Purchase College, se hizo un tatuaje de Snoopy fumándose un porro en su pantorrilla izquierda, estaba bastante segura de que no era algo que iba a querer en su cuerpo para siempre.

15.10.2021 11:25

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2021-10-15T11:25:00
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Por The New York Times | Alyson Krueger

Cuando Skylar Hertz, una estudiante de Purchase College, se hizo un tatuaje de Snoopy fumándose un porro en su pantorrilla izquierda, estaba bastante segura de que no era algo que iba a querer en su cuerpo para siempre.

Como aspirante a actriz, Hertz sintió que tener un tatuaje podría ayudar a moldear los papeles para los que es considerada. También sabía que un tatuaje permanente indignaría a su familia. “Soy judía, así que obviamente la mayoría de mi familia no es muy fanática de los tatuajes”, dijo Hertz, de 20 años (la Torá prohíbe los tatuajes, y muchos rabinos y otros miembros de la comunidad están en contra de la práctica).

Sin inmutarse, le encantó la idea de hacerse un tatuaje. Eligió a Snoopy para honrar a su madre, quien interpretó al personaje en una producción de “You’re a Good Man, Charlie Brown”. Le añadió el porro para darle “un pequeño giro”.

En lugar de ir a un local de tatuajes tradicional, Hertz se dirigió a Ephemeral, una compañía con un estudio en Williamsburg, Brooklyn, que utiliza una tinta de marca registrada que se desvanece de 9 a 15 meses después de su aplicación; los tatuajes cuestan entre 195 y 450 dólares, dependiendo del tamaño.

A diferencia de otros tatuajes temporales como el tinte de henna o las pegatinas, los tatuajes de Ephemeral, al igual que los tatuajes permanentes, se aplican con agujas y tinta debajo de la piel.

Sin embargo, algunos piensan que la idea de un arte corporal que desaparece no tiene ningún sentido.

Joanna Acevedo, de 24 años, quien trabaja en una heladería en Prospect Heights, Brooklyn, tiene más de 100 tatuajes en todo su cuerpo: “Lo único que no tengo tatuado es mi pecho”. Muchos de sus diseños, dijo, son cosas aleatorias, como “un cocodrilo, una calavera de gato, un alambre de púas, las palabras ‘papa frita’, un águila, un cactus y un cono de helado”.

“Me gusta el hecho de que sean permanentes porque son parte de mí”, dijo. “Representan un momento en el tiempo, y me gusta vivir con toda mi historia”. Acevedo compara los tatuajes que no le gustan con las cicatrices que, según dice, son otro vestigio de las malas decisiones que tomaste cuando eras más joven.

Tatuarse un error es humano

A pesar de la valentía necesaria para comprometerse con un tatuaje permanente, los arrepentimientos son tan antiguos como los propios tatuajes.

A veces la solución implica un gran esfuerzo, como la eliminación de tatuajes con láser. “Una luz láser divide las partículas del tatuaje y las fragmenta”, dijo Roy Geronemus, director del Centro de Cirugía Láser y de la Piel de Nueva York. “Puede requerir desde dos sesiones hasta más de 10, dependiendo del tamaño del tatuaje. Esta mañana atendí a una mujer con pocas áreas en el dedo que me tomó tres o cuatro segundos, y ayer le quite un tatuaje de manga entera a alguien, y me tomó media hora”. Geronemus dijo que sus pacientes no experimentan ningún dolor gracias a la anestesia local.

“Sí me he topado con algunos pacientes que han tomado decisiones de forma espontánea sin analizar mucho la naturaleza permanente de lo que han hecho”, relató. “Un nombre que ya no forma parte de tu vida no debe estar en tu cuerpo. En la mayoría de los casos, a la siguiente pareja no suele gustarle la idea de encontrarse con el nombre de una expareja”. ¿No te arrepientes de nada?

La tinta que se desvanece de Ephemeral fue inventada por dos ingenieros químicos que se especializan en proteínas: Brennal Pierre de 41 años, y Vandan Shah, de 33. Se conocieron en la Universidad de Nueva York, donde Pierre era profesor adjunto y Shah un doctorando.

Su trabajo comenzó en 2014, cuando uno de los estudiantes de Pierre, quien también era asistente de investigación de Shah y que estaba pasando por un proceso muy doloroso y costoso de eliminación de tatuajes con láser, quiso saber si sería posible eliminarlo con una enzima.

Una vez planteada la pregunta, Pierre y Shah quedaron enganchados. “Fue demasiado intrigante para nosotros”, dijo Pierre. Pasaron los siguientes siete años desarrollando una tinta que pudiera degradarse con el mecanismo natural del cuerpo.

Ephemeral abrió su primer estudio en Brooklyn en marzo. Para principios del verano, ya tenían ocho meses de citas apartadas, según la compañía.

“Tenemos personas que vienen en avión desde Ciudad de México”, dijo Jeff Liu, de 33 años, director ejecutivo de Ephemeral. Desde 2015, la compañía ha recaudado más de 26 millones de dólares. El 24 de octubre abrirán un segundo estudio, en Los Ángeles.

Los tatuajes permanentes “se aplican con una técnica de aguja que penetra la dermis, la parte inferior de la piel”, explicó Geronemus. “Una vez que se deposita la tinta, hay una respuesta inflamatoria que rodea las partículas de tinta y genera una matriz que permite que la tinta permanezca en ese lugar y no se desplace o desaparezca por sí sola. Son las células inflamatorias las que rodean la tinta y permiten que se quede fija”.

La tinta de Ephemeral está hecha de un material que el cuerpo degrada de forma natural con el tiempo. La tinta funciona de manera similar a los dispositivos médicos biodegradables como los estents utilizados en los implantes o el material usado en las suturas. Estos productos, como la tinta, se descomponen de forma natural por el oxígeno y el agua disponibles en el cuerpo.

“Esto fue más que simplemente crear una tinta”, aclaró Shah. “Tuvimos que entender cómo funciona el cuerpo, cómo se ocupa de la tinta, y qué hace la tinta cuando entra al cuerpo”. Pierre y Shah intentan mejorar la tinta constantemente. La compañía no permite que los clientes se hagan tatuajes en las manos, los pies ni el rostro porque no ha realizado suficientes pruebas en estas zonas.

Ephemeral estima que más de la mitad de sus clientes son personas que se están tatuando por primera vez, como Barbara Edmonds, de 27 años, quien trabaja para una comercializadora de medios y vive en Greenpoint, Brooklyn. “Le tengo fobia al compromiso”, dijo.

Es por eso que cuando se enteró de Ephemeral en Instagram, despertó su interés. “Su lema es: ‘No te arrepientas de nada’, y esa es básicamente la razón por la que decidí intentarlo”, relató. El 7 de agosto se hizo en su antebrazo derecho, justo debajo del codo, un anillo de Claddagh, un símbolo tradicional irlandés que representa amor, lealtad y amistad.

“Me estoy divirtiendo mucho con mi tatuaje”, dijo.

Pero también le alegra que sea algo temporal. “Creo que tiene un tamaño extraño”, dijo. “También me digo a veces: ‘Esa parte de mi brazo no se ve como antes’. Es raro”.