Contenido creado por María Noel Dominguez
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Ese fuerte viento que sopla

¿Hay mucho viento? 5 planes ideales para disfrutar del balneario sin pisar la arena

Cuando sopla fuerte, hay alternativas perfectas para seguir disfrutando del balneario

18.01.2026 09:24

Lectura: 3'

2026-01-18T09:24:00-03:00
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No dejes que una "ventolera" te arruine el día. Si la bandera está roja o el viento no da tregua, acá te tiramos cinco ideas para que tus vacaciones sigan siendo un éxito y aproveches para conocer rincones que a veces pasamos de largo por culpa del sol.

1. Ruta de Castillos y Museos

Piriápolis es el lugar perfecto para esto. Si el viento molesta, refugiate en la historia. El Castillo de Piria es una visita obligada para entender la mística de la ciudad. También podés subir al Castillo Pittamiglio en Las Flores; sus jardines y su simbología alquímica son fascinantes y suelen estar más resguardados del viento marino.

2. Caminata por el bosque: El Arboreto Lussich

Si estás cerca de Punta Ballena o no te importa manejar unos minutos, el Arboreto Lussich es el refugio definitivo. Es una de las reservas forestales más importantes del mundo y, al estar lleno de árboles, el viento casi ni se siente. Caminar por sus senderos es puro bienestar y una forma increíble de conectar con la naturaleza sin llenarte de arena.

3. Merienda de campeones: La hora del té

Los días de viento son la excusa perfecta para una buena merienda. Buscá esas casitas de té o cafeterías de especialidad que están floreciendo en toda la costa. Un chocolate caliente (si refrescó) o un café con una porción de torta casera mientras mirás el mar por la ventana es un placer que te hace sentir que la vida es buena.

4. Paseo por el Puerto y ferias de artesanos

Caminar por la zona del puerto de Piriápolis es un planazo. Podés ver los barcos, comprar pescado fresco recién traído o recorrer la feria de artesanos. Al estar a menudo más protegida por las edificaciones, la zona comercial permite chusmear artesanías, libros o ropa sin que el viento te despeine tanto.

5. Tarde de Spa y piscinas cerradas

Si el presupuesto lo permite, muchos hoteles de la zona ofrecen pases diarios (day pass) para sus piscinas climatizadas o jacuzzis. Es la mejor forma de no perder el contacto con el agua pero en un ambiente controlado y relajante. Un masaje o un rato de sauna es el broche de oro para un día de "descanso forzado".