Por The New York Times | The New York Times
En un mundo que suele estar lleno de sorpresas, ¿esperabas que el presidente Donald Trump comercializara un perfume como presidente en funciones? ¿Y la ruptura del bromance DOGE entre Elon Musk y Vivek Ramaswamy? ¿O un alejamiento del minimalismo y un abrazo a las chucherías (véase: Labubus)?
¿Qué nos depara el año 2026? Hemos pedido a un grupo de periodistas y editores que saquen sus bolas de cristal para averiguarlo.
‘Teléfonos tontos’ como símbolos de estatus
Nos acercamos al consenso de que los celulares están haciendo nuestras vidas más tontas, así que no es de extrañar que haya crecido una categoría de dispositivos de menor tecnología. Mi entusiasmo por estas opciones se ve atenuado por una sensación de latigazo consumista: primero nos vendieron celulares, ahora nos venden productos para ayudarnos a dejarlos.
Espero que los teléfonos tontos nos libren a todos de las notificaciones constantes, pero también es posible que se conviertan en marcadores de clase y estatus. Seguro que un trabajador que conduce para Uber o Lyft no puede borrar aplicaciones con la misma facilidad que un estudiante universitario y aspirante a ludita. En 2026, los teléfonos móviles podrían obligarnos a enfrentar una pregunta incómoda: ¿Quién puede permitirse estar menos localizable? — Callie Holtermann, reportera de Styles
Todo es marketing
Olvídate de los carteles y las giras de prensa; tras la alfombra roja temática, al estilo Barbie y Wicked, el mercadeo cinematográfico alcanzará un nuevo nivel. Los personajes de las películas se convertirán en personas influentes en las redes sociales por derecho propio, con su propia mercancía, publicaciones virales y tiendas pop-up o tiendas fugaces. Marty Supreme, con sus pelotas de ping-pong y sus sudaderas, es solo el principio. — Vanessa Friedman, directora de moda, Styles
La guerra contra la bazofia
Reflejar a tu creador no significa hacer lo que a él le gustaría: es una lección que nos enseñaron Adán y Eva y también el monstruo de Frankenstein. Por eso, cuando la inteligencia artificial arroja imágenes que se parecen mucho a las generadas por los humanos, pero que están un poco fuera de lugar, no es ninguna sorpresa.
Puede que la IA esté entrenada en el arte humano, pero tiene su propio estilo: pulido, casi demasiado pulido, retocado, como un vendedor de coches que habla con suavidad. Lo llamamos bazofia, pero el aspecto es, en todo caso, más elegante y menos texturizado que el que suelen producir los humanos.
En 2026, a medida que la gente se canse de la avalancha de slop (un contenido de baja calidad generado por IA) veremos cómo se aleja de él y se abraza el arte, el texto y otros esfuerzos creativos que encarnan el término japonés wabi-sabi, una estética que encuentra la belleza en la imperfección y el deleite en las cosas que no han tenido sus bordes suavizados. — Emma Goldberg, reportera, Styles
La telenovela de la Casa Blanca continuará
A diferencia de los años relativamente recatados de Joe Biden, el primer año del segundo gobierno de Donald Trump nos ha proporcionado una dosis constante de intrigas de telenovela en la Casa Blanca, con cotilleos sobre matrimonios en crisis, actividad extramatrimonial, malas rupturas y otras travesuras románticas.
Algunas de estas murmuraciones han alcanzado el nivel de noticia: la relación del director del FBI, Kash Patel, con una aspirante a cantante country, Alexis Wilkins, ha suscitado preocupación por su uso de la seguridad pagada por los contribuyentes, mientras que Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, sigue perseguido por una relación virtual (pero intensa) que mantuvo en 2024 con la periodista Olivia Nuzzi.
El año se cerró con una avalancha de compromisos de gente como Donald Trump Jr., Marjorie Taylor Greene y Laura Loomer. Si tenemos en cuenta la afición del presidente al drama y, por supuesto, su inclinación a contratar gente guapa, parece casi inevitable que haya más reportajes atractivos. — Jesse McKinley, reportero, Styles
Ya no está de moda ser frío
“Muéstrame cómo me abrazarías si no supiéramos que hay un mañana”, cantaba Miley Cyrus en su éxito de 2025 “End of the World”.
Con malas noticias a la vuelta de cada esquina, y Miley como guía, una predicción para 2026: ya no está de moda ser frío, en general, ni en el amor.
Llámalo nihilismo, memento mori o un cruel recordatorio de lo que importa, estos tiempos funestos pueden ser liberadores. Quizá empieces a fumar imprudentemente, creas en otro “rapto”, lleves a cabo un “microretiro” antes de los 40 o, como dice la frase de “End of the World”, “te gastes los dólares que has estado ahorrando en un Mercedes-Benz”.
Una opción mejor es aceptar el riesgo inherente al romance. En 2026, “actuar con indiferencia” estará pasado de moda. En su lugar, habrá intensas declaraciones de amor. Citas intencionadas. Una creciente desconfianza y aburrimiento con los compañeros de la IA. Si el mañana no llega seguro, creo que, como dijo Miley, “haremos las cosas que antes nos aterrorizaban demasiado”. — Miya Lee, editora de Modern Love projects, Styles
Las pipas tendrán su momento
Culpo a la torpeza de los vapeadores —torpes, vagamente robóticos, sin encanto— del gran resurgimiento de los cigarros en 2025. En 2026, nos haremos mayores y más voluminosos: la gente empezará a sacar pipas de tabaco de sus bolsos y bolsillos. El rapé se impondrá al snus. Todo el mundo está hambriento de un pequeño soplo de glamour dickensiano, de que alguien deje caer la palabra “gallardo” en una conversación atiborrada de siglas y algoritmos. — Dani Blum, periodista, Well
Apostar por ‘The Real Housewives’
El día de las elecciones a la alcaldía de Nueva York, el mercado de predicciones Kalshi colocó una valla publicitaria en Times Square que mostraba las probabilidades electorales en tiempo real (la plataforma había pronosticado más o menos la victoria de Zohran Mamdani semanas antes). Y había mucho dinero en juego: la plataforma procesó más de 120 millones de dólares en apuestas sobre esa carrera.
Los mercados de predicción se han convertido en gigantes del mercado, valorados en miles de millones, y han abierto vías de apuesta (o de comercio de materias primas, si te crees lo que dicen) que nadie había considerado antes. El próximo gran objetivo será gamificar el mundo del entretenimiento con lo que equivale a un mercado de valores para las cosas que ocurrirán en la franquicia de The Real Housewives y otros pilares del entretenimiento. Prepárate. — Alisha Haridasani Gupta, reportera, Styles
Un nuevo icono de estilo
A Estados Unidos siempre le ha gustado convertir a las primeras damas en iconos de estilo, y la ciudad de Nueva York ha encontrado a la suya en Rama Duwaji, la esposa del alcalde electo Mamdani, quien no solo es una persona terroríficamente genial, sino también una artista por derecho propio. Ya ha aparecido en la portada de The Cut, y en 2026, cuando su marido tome las riendas de la ciudad, Duwaji —debido a su estilo y a la fascinación del público por ella— aterrizará en la portada de Vogue o de alguna de las otras revistas brillantes de Condé Nast. — Nikita Richardson, editora en jefe, Cooking
Un universo cinematográfico impulsado por los fanáticos
Cuidado, Marvel y La Guerra de las Galaxias, va a haber un nuevo universo cinematográfico en la ciudad, y esta vez estará impulsado por los fanáticos. Ya hemos visto cómo las creaciones de los fans basadas en personajes establecidos estallaban en internet con la romantasía en el mercado de la ficción (¿a alguien le es familiar Dramione?) y el álbum conceptual The Unofficial Bridgerton Musical, ganador de un Grammy, que empezó en TikTok. El siguiente paso lógico es un proyecto financiado por el público que tome una línea argumental construida desde cero y la convierta en el próximo KPop Demon Hunters. Yo apuesto por el anime, pero ¿quién sabe? ¡Comienza a preparte, TikTok! — Sarah Bahr, editora en jefe
El auge del exfluente
La primera mitad de la década de 2020 trajo consigo una afluencia de personas que se ganaban la vida grabando sus vidas como influentes en las redes sociales, pero el descenso inicial de la década se distinguirá por un nuevo fenómeno: el exfluente.
El ajetreo constante de esa vida ya ha llevado a algunas personas destacadas a colgar sus sombreros (o trípodes) en busca de pastos más verdes. El popular YouTuber de naturaleza detrás del canal Outdoor Boys se despidió de sus 18 millones de suscriptores; numerosos creadores de TikTok han vuelto a la vida empresarial; e incluso una estrella genuina como Nara Smith está pasando de ser una esposa tradicional de TikTok a una magnate de los negocios a medida que se expande por diversos tipos de medios de comunicación tradicionales.
La lista seguramente irá creciendo. — Nicole Stock, editora de audiencia de California
Callie Holtermann, Vanessa Friedman, Emma Goldberg, Jesse McKinley, Miya Lee, Dani Blum, Alisha Haridasani Gupta, Nikita Richardson, Sarah Bahr y Nicole Stock colaboraron con la reportería.
Callie Holtermann, Vanessa Friedman, Emma Goldberg, Jesse McKinley, Miya Lee, Dani Blum, Alisha Haridasani Gupta, Nikita Richardson, Sarah Bahr y Nicole Stock colaboraron con la reportería.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]