Contenido creado por Gerardo Carrasco
Curiosidades

Problema y pico

¡Basta, 2020! Gallinas salvajes invaden suburbio en Nueva Zelanda

Los vecinos aseguran que la situación que viven pare salida de “una novela de Stephen King”.

12.06.2020 10:38

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2020-06-12T10:38:00-03:00
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Todo comenzó cuando uno de los residentes de un suburbio occidental de Auckland, Nueva Zelanda, liberó un par de gallinas domésticas. Estas se asilvestraron y se transformaron en aves "cimarronas". Para colmo, su reproducción se disparó de inmediato. Pronto fueron 250.

La idea de capturar las aves y devolverlas a la naturaleza no pudo culminar debido al encierro impuesto por la pandemia. Ahora, no hay nadie que duerma en el pueblo. Para colmo, las gallinas atraen ratas "del tamaño de un gato", se quejan algunos residentes.

La historia, contada por el periódico británico The Guardian, cuenta la desesperación de la mayoría de los residentes que dicen que no pueden dormir debido al "ruido estridente" de las gallinas y que se quejan de cómo el vecindario ha sido destruido desde que las aves se multiplicaron. Incluso hay quienes comentan que la escena del pueblo parece salida de "una novela de Stephen King".

Los residentes de Titirangi, el pueblo donde viven menos de 4.000 personas y más de 200 pollos salvajes, dicen que las aves comenzaron a multiplicarse hasta que el número alcanzó su punto máximo en 2019, antes de la pandemia.

"Esto reavivó las viejas divisiones en la aldea", dijo Greg Presland, presidente del consejo comunitario de Waitakere Ranges, y encargado de resolver el problema.

Algunos residentes de Titirangi argumentan que las gallinas dan un carácter pintoresco y encantador a la aldea. Pero otros solo quieren que los "pajarracos" desaparezcan.

Presland, dijo que "unos 15" de estos animales se asentaron a 50 metros de su propia casa, y detalló que el problema comenzó en 2008 cuando un residente soltó dos gallinas comunes. El número de aves aumentó de año en año hasta llegar a unas 250 en 2019.

"Una combinación de factores, como la privación del sueño y ver el vecindario destruido, ha hecho que algunas personas realmente las odien", aseguró Presland, agregando que las gallinas también arruinaron las raíces de los árboles de la variedad kauri que hay en el pueblo, y que están en peligro de extinción.

De acuerdo con la crónica, los residentes vendían sobrellevando estos problemas. Pero cuando los restos de comida dejados por las aves atrajeron a enormes ratas, la situación se complicó de verdad.

Fue entonces cuando el pueblo se unió y decidió que las gallinas realmente tenían que abandonar el área. Instalaron redes gigantes y lograron atrapar 230 aves. Quedaban menos de diez, y capturaron a ocho de ellas antes de que el país dictara medidas de confinamiento por la pandemia, a fines de marzo.

Ahora, con la cuarentena culminada y la posibilidad de volver a salir, los vecinos se dieron cuenta de que todavía les queda mucho trabajo: en las calles volvían a campar las gallinas.

"Hay un residente muy generoso que los alimentó y continúa alimentándolas, y eso hace que la cantidad vuelva a crecer", dijo Presland, quien además aseguró estar convencido de que hubo al menos dos episodios de "liberación intencional" de aves en la aldea.

Los esfuerzos para capturar las aves ahora se redoblarán, pero el asesor de la comunidad cree que mientras haya quienes alimenten a las aves y las recojan cuando son expulsadas de la aldea, el problema difícilmente se resuelva.