Los casos de covid-19 parecen haber comenzado a reducirse en Nueva York y en otras zonas de Estados Unidos que estuvieron entre las primeras en ser golpeadas por la variante ómicron, en una señal de que la nueva ola del virus puede haber tocado ya techo en esos lugares.

Según datos dados a conocer hoy, el estado de Nueva York registró el día anterior algo más de 22.000 pruebas positivas, muy lejos ya de los más de 90.000 casos que llegaron a alcanzarse el pasado 8 de enero y continuando con la línea descendente de los últimos días.

La tasa de positivos sigue además reduciéndose y se situó el lunes en el 12,5 %, cuando hace poco más de una semana estaba por encima del 20 %.

En la media de los últimos siete días, esa tasa está en el 15 % y en el 13 % en el caso de la ciudad de Nueva York, la primera zona del estado que vivió una explosión de contagios con ómicron.

La situación es similar en otras áreas de EE.UU. que se vieron afectadas pronto por la variante, situadas sobre todo en la región noreste del país, en estados como Nueva Jersey, Massachusetts, Connecticut o Rhode Island, a tenor de los datos que han facilitado las autoridades en los últimos días.

"Estamos ganando (a ómicron)", declaró este martes el alcalde de la Gran Manzana, Eric Adams, quien en una conferencia de prensa destacó el importante descenso del número de casos, a pesar de que estos continúan en niveles considerados altos.

"Estamos en el descenso de la cumbre de ómicron, pero todavía tenemos mucho trabajo por hacer para llegar a la base", añadió el responsable de Salud de la ciudad, Dave Chokshi.

Según Chokshi, también está empezando a verse un descenso en el número de hospitalizaciones, con unos 5.800 pacientes ingresados el pasado domingo, frente a los 6.500 que se alcanzaron el 11 de enero.

Con información de EFE