.

Más horas parado y menos sentado es bueno para la espalda, combate el sedentarismo y aumenta la productividad.

Al llegar a la oficina por la mañana, nos sentamos en una silla. Nos sentamos solos o juntos, en reuniones. Nos sentamos a tomar un café, a almorzar. Cuando llega el momento de salir, vamos sentados en al ómnibus (salvo que sea el 370, que siempre va muy lleno) o en el auto. Son horas y horas pegados a asientos, sin mover más que los dedos y -si tenemos suerte- el cerebro.

Un reciente artículo publicado en la revista Time que advierte que "sentarse es el nuevo tabaquismo", resaltando que la inactividad física prolongada e ininterrumpida equivale a lo que en otros tiempos era el hábito -por fortuna en retroceso- de fumar, e insta a abandonar la silla tal como ya lo hicimos -o deberíamos hacer- con el cigarrillo.

De no hacerlo, conviene que te prepares para lo peor: 5,3 millones de personas mueren en el mundo cada año debido a esta inacción, que está relacionada con un aumento en todas las causas de muerte, incluidas las enfermedades cardíacas, el cáncer y los accidentes cerebrovasculares.

"A nivel mundial, al menos el 60% de la población no practica suficiente actividad física para tener un impacto positivo en la salud", advierte la Organización Mundial de la Salud, impresionada con lo que considera uno de los principales problemas de salud pública, tanto en países desarrollados como en desarrollo, y al que sitúa por delante de la obesidad y el tabaquismo, pese a que estos parecen preocuparnos más que el estilo de vida sedentario.

Los riesgos van desde problemas posturales y dolor de espalda hasta infertilidad, acumulación de grasa abdominal, aumento de la presión arterial y azúcar en la sangre, inflamación, etc. Y la solución podría ser bastante simple, a juzgar por un estudio realizado por varias instituciones de salud británicas que sugirió reemplazar las oficinas convencionales con otras que permitan a los trabajadores alternar la posición sedente con la erguida.

En un experimento que se prolongó durante un año, 146 voluntarios se dividieron en dos grupos. El primero de ellos trabajó sentado como siempre. Los del otro grupo utilizaron sillas vibradores que a cada ratos les recordaban que debían levantarse y permanecer varios minutos en pie. Los resultados fueron concluyentes: si bien principio, todos pasaban en promedio 9.7 horas al día sentados, al final, el segundo grupo solo se sentaba durante unos 82 minutos al día.

En la práctica, los mismos participantes que pudieron alternar entre la silla y más momentos lejos de ella (los autores destacan que la idea es precisamente esto, no evitar que las personas se sienten) también demostraron una mayor productividad en general, un mayor compromiso con sus funciones y menos permeabilidad a la ansiedad y al estrés derivado de problemas laborales, ya identificados como una de las principales causas de ausentismo prolongado.

"Nos sentamos, nos sentamos y, cuando estamos cansados de sentarnos, nos sentamos un poco más", coincide el experto portugués Pedro Figueira, autor del libro Acabe con el dolor en la espalda, en declaraciones recogidas por el periódico lisboeta Diário de Notícias. Ya sea que conduzca hacia y desde el trabajo, esté sentado todo el día en la oficina o incluso en su sofá favorito, Figueira afirma que a nuestra columna no le gusta que nos sentemos. "Especialmente si lo hacemos durante varias horas y en las posiciones más equivocadas, dado que la movilidad es fundamental para la salud de la columna vertebral", enfatiza.

Figueiras agrega que los discos invertebrales necesitan el movimiento de las vértebras adyacentes para mantenerse hidratados y saludables. Los músculos tienen que contraerse y relajarse para eliminar las toxinas acumuladas. Sin movimiento, los ligamentos perderían elasticidad y dejarían de ser funcionales. Incluso los huesos necesitan moverse para mantener la resistencia.

"Estar inmóvil, en cualquier posición, es perjudicial para la salud, sin embargo, quedarse sentado es especialmente nocivo", sostiene el autor, aplaudiendo la iniciativa de que se creen más puestos de trabajo en los que se pueda alternar la postura: "Para aquellos que tienen esta posibilidad, es una buena alternativa Lo mejor es alternar entre las dos posiciones, pasando más tiempo de pie", sostiene.

Más de Salud
Ojo con eso

Ojo con eso

Recuerdos del tapaboca

Recuerdos del tapaboca

A PONER EL BRAZO

A PONER EL BRAZO

A poner el brazo

A poner el brazo