Contenido creado por Sebastián Rodríguez
Salud

Círculo eterno

La pelusa del ombligo es puesta bajo la lupa

Científicos estudiaron la conocida como “pelusa de ombligo” y encontraron una gran variedad de bacterias: cerca de 3.000 especies distintas.

14.07.2015 18:41

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2015-07-14T18:41:00-03:00
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La pelusa en el ombligo no es algo común para todas las personas. Muchos no la poseen, pero para otras es moneda corriente en su cuerpo y deben limpiarla casi todos los días.

Existen dos cosas que deben saberse sobre esta pelusa. La primera es que lo que se forma en el interior del ombligo recibe el nombre científico de "pelusa de ombligo". La segunda es que estas pelusas se forman en mayor cantidad en hombres peludos de mediana edad, y en especial en aquellos que acaban de subir de peso recientemente.

En 2009, Georg Steinhauser, un investigador de la Universidad Tecnológica de Viena, publicó una hipótesis sobre el ombligo y la pelusa que se forma a su alrededor.

Para su investigación, Steinhauser recolectó la pelusa de su ombligo cada día, durante tres años. Aunque insistió en que su nivel de higiene personal era bueno, su ombligo se llenó de pelusa invariablemente cada día.

En total, el investigador recolectó 503 muestras de su ombligo, cuyo peso combinado no llegó a alcanzar un gramo. De media, cada muestra tuvo una masa de 1,82 miligramos, y la mayor de todas ellas pesó 9,17.

Pero Steinhauser no solo se limitó al peso, sino que también analizó la composición química de las muestras.
Steinhauser encontró, además de restos de su camiseta de algodón, polvo, restos de piel, grasa, proteínas y sudor.

Aunque Steinhauser parece haber sido de los pocos investigadores que se obsesionaron con sus respectivos ombligos, existen otras investigaciones que también se han interesado, en mayor o menor medida, por este tema.

Rob Dunn, investigador del departamento de biología de la Universidad de Carolina del Norte, inició un proyecto llamado "Proyecto de diversidad del ombligo".

En 2011, Dunn y sus colegas recogieron muestras de más de 500 voluntarios en una conferencia científica en Carolina del Norte. Pero esta vez, no estaban interesados en la pelusa: querían saber más sobre los microbios que habitan el ombligo.

"El ombligo es uno de los hábitats que tenemos más cercanos, y sin embargo es uno de los más desconocidos", aseguran los investigadores. Dunn y sus colegas descubrieron que la diversidad microbiológica de los ombligos es inmensa.

En las 60 muestras que analizaron, pudieron detectar cerca de 2.368 especies distintas, y sospecharon que tal número podría ser incluso mayor.

Pero la mayor parte de las bacterias que encontraron resultaron ser poco frecuentes: 2.128 se hallaban presentes en los ombligos de tan solo seis personas. De hecho, la mayoría se encontraban solo en un individuo.

Aunque no había especies comunes a todos los individuos, ocho tipos distintos de bacterias estaban presentes en al menos un 70 % de los participantes. Estas ocho bacterias conformaban casi la mitad de todas las encontradas, según recoge BBC.

¿Por qué tal nivel de diversidad? Dunn sospecha que algunos de estos microbios se adaptaron a la vida en contacto con la piel humana, mientras que otros están simplemente de paso.

A pesar de que la enorme riqueza de bacterias hace imposible predecir lo que se puede encontrar en el interior del ombligo humano, los investigadores pueden concluir cuáles de estas especies son las más comunes y cuáles son más raras.