Contenido creado por Gerardo Carrasco
Mujer

Tu ruta no es mi ruta

Estudio noruego analiza por qué hombres creen que las mujeres los están cortejando

¿Por qué algunos hombres creen que una mujer que simplemente los trata con gentileza quiere revolcarse con ellos? La ciencia maneja dos teorías al respecto.

19.02.2015 12:15

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2015-02-19T12:15:00-03:00
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Muchas mujeres probablemente han experimentado ese momento incómodo cuando un hombre malinterpreta una simple cortesía y la toma como un avance sexual.

Hay dos teorías sobre por qué se produce este fenómeno y se inscriben en el viejo debate "natura - nurtura", que traza una división entre lo que nos es connatural y lo adquirido socialmente.

La primera hipótesis sugiere que los hombres están biológicamente programados para sobreinterpretar en su interacción con el sexo opuesto, viendo avances sexuales donde quizá no los haya. Dicho en clave futbolera, la naturaleza masculina intenta "cabecear todos los centros", incluso los que no le tiran, para asegurarse de no perder ninguna chance de gol. En cuanto a las mujeres, la naturaleza hace que adopten la actitud opuesta, subinterpretando a los impulsivos hombres, ya que necesitan ir con cautela para estar seguras de que el compañero que finalmente eligen es el adecuado para reproducirse.

La segunda hipótesis resta importancia a lo innato y sitúa este error de interpretación masculino como un fallo en las normas sociales que regulan la interacción entre hombres y mujeres. Esta línea de pensamiento sugiere que en aquellos lugares donde no existe la igualdad de género, estas sobreinterpretaciones son patrimonio exclusivo de los machos de la especie. Por el contrario, en sociedades donde la igualdad de género está arraigada, el error sigue ocurriendo pero a mujeres y hombres en similares porcentajes.

En un intento de comprobar esto, el psicólogo Mons Bendixen, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega, decidió repetir un estudio realizado en 2003 de Estados Unidos, pero esta vez en su país, uno de los que cuentan con mayores niveles de equidad de género en el mundo.

"Noruega es sexualmente muy liberal en comparación con los EE. UU. Una mujer noruega puede desempeñar un papel más activo y dinámico en el juego respecto a una norteamericana sin verse expuesta a un nivel tan alto de sobreinterpretación por parte de los hombres", explica el psicólogo a New York Magazine. Así las cosas, cabía suponer que en Noruega los errores de percepción en hombres y mujeres serían bastante parejos.

Para probar esto, Bendixen convocó a 308 estudiantes universitarios heterosexuales de entre 18 y 30 años y los sometió a una batería de preguntas. El 88 % de las mujeres reportaron que su amabilidad había sido malinterpretada como un avance, mientras que sólo el 70,6 % de los hombres dijeron lo mismo. Para sorpresa de Bendixen, estas cifras se asemejaban bastante a las obtenidas en Estados Unidos.

Bendixen cree que este resultado da consistencia a la primera de las teorías, ya que las malas interpretaciones forzadas no se reducen al resultado de una cultura misógina o la desigualdad de oportunidades para hombres y mujeres, sino que son simplemente de carácter evolutivo.

Sofía Lyons, columnista de la mencionada publicación, bromeó al respecto: "La próxima vez que un chico malinterprete tu sonrisa amable de una manera sórdida, tratar de tener en cuenta que en algún lugar profundo de su cerebro puede quedar un poco de hombre de las cavernas".

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