Contenido creado por Aníbal Falco
Salud

Variables que importan

Especialistas cuestionan Índice de Harvard para medir estado sanitario actual en el país

La utilización de la herramienta también fue cuestionada por el GACH en su informe de febrero de 2021, que recomendó utilizar un marco propuesto por la OMS.

01.11.2021 16:43

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2021-11-01T16:43:00-03:00
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Montevideo Portal

El magister en Salud Pública y especialista en administración de servicios de salud Joaquín Bazzano cuestionó este lunes en redes sociales que se siga utilizando en Uruguay el Índice de Harvard como parte del seguimiento sanitario, dado que las condiciones y variables han cambiado con respecto a abril y mayo de 2021.

Bazzano, que tiene un magíster en salud pública por la London School of Hygiene & Tropical Medicine, escribió en su cuenta de Twitter: “¿Se acuerdan cuándo surgió el Índice de Harvard con sus puntos de corte? ¿Les parece que los criterios utilizados para definir niveles de riesgo es el mismo en el contexto de una enfermedad emergente que en una población con una inmunización natural y artificial de más del 75%?”.

En diálogo con Montevideo Portal, el profesional dijo que lo primero que hay que hacer, es “plantear algunas dudas previas”.

Explicó que el Índice surgió de un grupo de estudio de la Universidad de Harvard, que propuso un monitor para evaluar y seguir la situación de contagios de la covid, con el fin de brindar pautas a “instituciones e individuos para tomar decisiones”.

“Cuando se lanza la bibliografía que se presenta tiene algunos problemas como indicador. No se establece como es el proceso de construcción y en general este tipo de indicadores tienen que generar a partir de algunos procesos”, apuntó Bazzano. 

Bazzano sostuvo que además más “allá de que lo que se elige en el Índice es el número de casos, también se presentan niveles de corte que no se justifican en la bibliografía presentada originalmente”

Con respecto a la situación actual, argumentó que el Indicador surgió en julio del año pasado, cuando una variable “como la vacuna no tenía una propuesta firme”.

“Las vacunas se empiezan a implementar a nivel poblacional en los primeros países que se implementó en diciembre. Lo otro es que esto se genera en Estados Unidos en un contexto sanitario y del sistema de salud, pero nosotros los traemos con los mismo límites”, sostuvo Bazzano, que se preguntó si el sistema de salud uruguayo es el mismo que el del país norteamericano.

En la misma línea que Bazzano, el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) en su informe de febrero de 2021 había planteado la utilización de la tabla elaborada por la Organización Mundial de la Salud, que relaciona el nivel de circulación con la capacidad que tiene el sistema de salud, por las limitaciones que plantea el Índice de Harvard.

“Si bien la referencia que se ha tomado a nivel nacional para el análisis de situación es el estándar propuesto en “Key Metrics for COVID Suppression” [Harvard 2020], en el presente documento se toma como punto de partida el marco sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en “Consideraciones para aplicar y ajustar medidas de salud pública y sociales en el contexto de la COVID-19 (4 de noviembre de 2020)” [OMS 2020]. El motivo principal para la elección del marco propuesto por la OMS es que, además de considerar la intensidad de la transmisión en la comunidad, incluye la capacidad de respuesta del sistema de salud dando pautas para considerar un escalamiento o desescalamiento de las medidas generales a aplicar. Además, el marco de trabajo de la OMS aplica un enfoque de riesgo beneficio teniendo en cuenta la intensidad de la transmisión, la capacidad de respuesta del sistema de salud y otros elementos relacionados con el contexto del país”, sostiene el documento elaborado por el GACH.

Bazzano, que se especializa en administración de salud pública, agregó en esta línea que “ahora queda patente que se viene usando (en Uruguay) este sistema de monitoreo hace meses con la dificultad de no poder actualizar los niveles de corte porque justamente no está explicitado como se definen en la medida que cambia el contexto epidemiológico”.

“Hoy se plantean como problemáticos cambios de color de un departamento y de otro, pero no podemos interpretar que implican esos cambios. El riesgo o efecto que tiene un contagiado hoy, es sustantivamente menor que el que tenía hace seis o siete meses. El impacto a nivel de la enfermedad es bien distinto. En general la circulación ya es relativamente habitual, pero el riesgo que conlleva con la inmunidad artificial que tenemos es menor. No se puede seguir evaluando con las mismas herramientas”, resumió.

En respuesta a un comentario en apoyo que hizo a su tuit original el pediatra intensivista Sebastián González-Dambrauskas, Bazzano respondió: “La obstinación es tal con esa herramienta, importada tal cual de los EEUU sin adaptación local, que ni abriría esa discusión. Capaz logramos que los que lo promueven reconozcan que no tiene lógica seguir abogando por ella (¡o al menos sus límites!) con este cambio de contexto”.

González-Dambrauskas agregó más abajo que el Índice se trataba de “un ejemplo más de guías basadas en opinión pura, sin validación. El problema no es ese, es que se tome en un contexto diferente y en función de él se tomen decisiones tan importantes”.

La herramienta de medida

El Índice de Harvard mide con cuatro niveles los lugares por cantidad de contagios sobre población total. Con color verde, si el resultado da menos de uno; amarillo si da entre uno y diez; naranja entre diez y 25 y rojo para cuando se registran más de 25 contagios por cada 100.000 habitantes.

Según los últimos datos de este domingo, en Uruguay hay tres departamentos en zona naranja, 12 en amarillo, tres en verde y  Lavalleja es el único en nivel rojo.

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