Contenido creado por Inés Nogueiras
Salud

Menos mal que no me cansé

Diez hábitos que te hacen sentir cansado y sin energía

Cenar tarde, jugar con el celular y hasta tener un escritorio desordenado: diez hábitos que contribuyen a sentirnos cansados y sin energía.

18.06.2015 19:55

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2015-06-18T19:55:00-03:00
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Montevideo Portal

Aun durmiendo bien por la noche, muchas personas pueden experimentar sensación de cansancio, fatiga o falta de energías durante el día. Las causas son múltiples, pero hay algunos hábitos que contribuyen a disminuir los niveles de energía y que pueden resolverse fácilmente.

El Daily Mail listó diez situaciones que conducen a este sentimiento de cansancio diario y algunos consejos para corregir el problema.

1. No tomar suficiente agua: Incluso una leve deshidratación puede alterar el estado de ánimo, función mental y los niveles de energía. La deshidratación disminuye el volumen de sangre y, como resultado, el cuerpo debe trabajar más duro para suministrar nutrientes y oxígeno. Por ende, uno se siente más cansado. La recomendación es que las mujeres tomen al menos 1,6 litros de agua al día y los hombres alrededor de 2 litros. Consejo: mantener una botella con agua a mano todo el tiempo y, de ser necesario, usar recordatorios para consumirla y recargarla.

2. Tomar alcohol: Muchos creen que una copa de vino o un par de cervezas de noche ayuda a dormir, pero en realidad el efecto inicial de adormecimiento es contraproducente. Varios estudios demuestran que el consumo de alcohol conduce a un sueño más ligero, de peor calidad e interrumpido frecuentemente. Consejo: abandonar la copa antes de ir a dormir, u optar por un vaso de leche.

3. Usar el celular antes de dormir: Se ha vuelto común que las personas vayan a la cama con su smartphone y se dediquen a jugar con él o chequear las redes sociales hasta que tienen suficiente cansancio o sueño para dormir. El uso de celulares tiene como efecto que estimula el cerebro en momentos en que debería estar bajando las revoluciones y preparándose para el descanso. Además, algunos estudios encontraron que la luz piloto que tienen muchos smartphones o televisores inhibe la melatonina, hormona que regula los ciclos del sueño. Consejo: Fijar la alarma y, en lo posible, dejar el teléfono fuera del dormitorio.

4. No hacer suficiente ejercicio: En general muchos suspenden el ejercicio con la excusa de que tuvieron o tendrán un día largo y cansador, y necesitan reservar energía. Esto es absolutamente contraproducente. Un estudio de la Universidad de Georgia citado por el portal británico probó que los adultos que se ejercitaban tres veces por semana por al menos 20 minutos mostraban menor sensación de fatiga y más energía durante el día. Consejo: Intentar fijarse una meta de 30 minutos de caminata por lo menos tres veces por semana, para estimular gradualmente los niveles de energía.

5. Hacer demasiado ejercicio: Paradójicamente, hacer demasiado ejercicio puede perjudicar la capacidad de las personas de obtener un buen descanso. Entrenar mucho cada día puede llevar demasiado lejos el sistema de respuesta corporal, lo que puede interferir en los ciclos de sueño. Consejo: optar por varias sesiones breves de ejercicio más que por una extremadamente intensa sesión de entrenamiento.

6. Cenar muy tarde: Muchas personas llegan de sus trabajos tarde y, para el momento en que pudieron preparar y cocinar la cena, están muy cerca de la hora de ir a la cama. Irse a dormir con el estómago lleno es disruptivo tanto para el sistema digestivo como para el descanso, ya que la incomodidad de la digestión puede traer problemas para conciliar el sueño. Consejo: Intentar cenar tres horas antes de ir a la cama para evitar problemas digestivos.

7. No consumir suficientes alimentos con hierro: Especialmente en mujeres, la fatiga puede estar asociada con bajos niveles de hierro. El hierro es fundamental para transportar oxígeno al organismo, lo que permite el funcionamiento corporal y mental. Consejo: elevar el consumo de alimentos ricos en hierro como cereales, pan o arroz integral y vegetales de hoja verde como coles y espinacas.

8. Iniciar un ciclo de medicación: Los cambios en la medicación pueden interferir con el sueño. Por ejemplo, las píldoras para controlar la presión bloquean hormonas como la adrenalina con el objetivo de controlar la actividad cardíaca, pero esto naturalmente conduce a una sensación de cansancio mayos. Consejo: consultar con el doctor acerca de los efectos secundarios de la medicación indicada y preguntar por alternativas que permitan elevar los niveles de energía.

9. Consumir mucho café: Sabido es que la cafeína estimula el sistema nervioso y muchos, en efecto, la consumen para sentirse despiertos y alerta. El consumo excesivo, no obstante, conduce a una sensación crónica de fatiga e irritabilidad. Consejo: limitar el consumo de café a uno por día, preferentemente en la mañana, para permitirle al cuerpo que regule los niveles de adrenalina durante la jornada.

10. Tener un escritorio desordenado: Puede sonar curioso, pero trabajar en un entorno desordenado puede afectar los niveles de energía corporal. Un estudio realizado en el Instituto de Neurociencia de Princeton demostró que "los múltiples estímulos" que provee un entorno caótico pueden abrumar al cerebro y restringir la capacidad de concentrarse, lo que primero produce un sentimiento de frustración y, posteriormente, de fatiga. Consejo: Ordenar una parte del escritorio y comprobar si genera algún cambio en el humor y en la productividad.

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