Alzheimer’s Disease International (ADI) es una organización que surgió en el año 1984 por iniciativa de asociaciones de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia, vinculadas a la lucha contra el alzheimer, el tipo más prevalente de demencia. 

En Uruguay, 50.000 personas están diagnosticadas con esta enfermedad que afecta a la memoria, la resolución de problemas, el lenguaje y el comportamiento.

Según datos de la Organización Mundial de Salud (OMS), es la tercera causa de muerte en el país y está previsto que para el año 2050 cerca de 80.000 personas vivan con demencia.

A los ojos de la directora ejecutiva de ADI, Paola Barbarino, la organización nació “muy tarde”, teniendo en cuenta que esta enfermedad es contemporánea al cáncer, pero sobre esta última patología se habla mucho más. 

“La sociedad comenzó a hablar y a informarse sobre demencia muy tarde” debido al “estigma”, explicó la activista italiana en diálogo con Montevideo Portal, y agregó que incluso hoy muchos países no quieren tocar el tema y evitan el uso de la palabra. En algunas regiones de Europa, por ejemplo, las personas no quieren hablar de demencia, dijo, porque es un término que está fuertemente asociado a la locura.

ADI, que nuclea a más de 100 organizaciones civiles —una por cada país miembro— y tiene relación oficial con la OMS, aboga por la inclusión y por una mejora en las prácticas de cuidados a personas que padecen esta enfermedad. Según palabras de Barbarino, es un “movimiento solidario” que busca concientizar sobre esta patología, proveer información y establecer diálogo con los gobiernos en aras de generar un cambio en políticas públicas.

Pese a que no se ha encontrado una cura definitiva para el alzheimer, ni formas de prevención, hay acciones que reducen el riesgo de padecerlo, explicó la especialista. Por ejemplo: alimentarse de forma saludable, realizar ejercicio, no fumar.  Asimismo, Barbarino agregó que también existen otras prácticas puntuales que pueden ayudar a disminuir la posibilidad de tenerla, como la sociabilidad y el trabajo.

Actividades que “mantengan el cerebro activo”, detalló Barbarino, pero que no sean repetitivas, sino que impliquen un “desafío” mental.

Foto: Javier Noceti / Montevideo Portal

Foto: Javier Noceti / Montevideo Portal

A su vez, la activista reparó en la importancia del nivel educativo a la hora de hablar de demencia, ya que quienes alcanzan un mayor grado de educación son menos propensos a padecer un deterioro cognitivo.

Un plan necesario

Barbarino reside actualmente en Reino Unido y viajó a Uruguay para reunirse con el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, con el objetivo “de aumentar la concienciación, desafiar el estigma” y profundizar en un Plan Nacional de Demencia que va a comenzar a aplicarse en febrero de 2023. 

La directora ejecutiva de ADI calificó el encuentro como “muy positivo”, y valoró el hecho de que el secretario de Estado sea neurólogo, debido a que el alzheimer es una enfermedad neurológica y es, por ende, “muy importante” que al frente de la cartera “haya un ministro que sabe y conoce exactamente el problema”, sostuvo.

My thanks today go to @DrDanielSalinas who gave me plenty of time to discuss in detail the forthcoming launch of the national #dementia plan of Uruguay ???? in February. I was hugely impressed by Dr Salinas and his wonderful team including Drs Ignacio Amorin and Gustavo Gaye. Hope! pic.twitter.com/ckOfN41L36

— Paola Barbarino (@PaolaBarbarino) October 26, 2022

“Mi agradecimiento hoy va para @DrDanielSalinas que me dio suficiente tiempo para discutir en detalle el próximo lanzamiento del plan nacional #dementia de Uruguay en febrero. Me impresionó mucho el doctor Salinas y su maravilloso equipo, incluidos los doctores Ignacio Amorín y Gustavo Gaye. ¡Esperanza!”, escribió Barbarino en Twitter tras la reunión.

El tuit fue replicado por Amorín, director del Programa de Salud Cerebral, quien valoró que “se dio un paso gigante” y agradeció la presencia de la activista. 

Hoy dimos un paso gigante en Uruguay con la aprobación de la Presidenta de Alzheimer International y su equipo de nuestro Plan de Demencias. Thank you @PaolaBarbarino for your support to uruguay, your presence at Montevideo was an honor for us! @DrDanielSalinas https://t.co/k5xoUxs3bj

— Dr Ignacio Amorín Costábile (@AmorinDr) October 27, 2022

Sin embargo, Barbarino expresó que “lo importante es que ese plan, eventualmente, debe ser financiado”.

“En muchos países, por ejemplo Italia, existe un plan muy bueno, pero que no tiene financiamiento”, agregó.

La especialista hizo, en este sentido, especial énfasis en el rol de los cuidadores —que normalmente son mujeres—, y en sostener a esa persona emocional y económicamente para que no se vea obligada a dejar su trabajo.

“Es muy importante que los cuidadores tengan un soporte emocional, sin esto puede ser una cuestión destructiva, que derive en una depresión o incluso en un acto suicida”, indicó.

Según consignó Barbarino, en Uruguay el diagnóstico es proporcionado en un tiempo de tres a seis meses.

“Es fantástico”, consideró, y explicó que en muchos países directamente no existe un diagnóstico. “En nuestro encuentro del año pasado descubrimos que en todo el mundo hay 55 millones de personas con demencia y 45 millones no son diagnosticadas”, informó.

Foto: Javier Noceti / Montevideo Portal

Foto: Javier Noceti / Montevideo Portal

Y agregó: “Globalmente, el 25% de las personas son diagnosticadas. En los países más ricos solo el 50%; mucha gente no sabe que la demencia es una enfermedad”.

De acuerdo con la activista, en resultados arrojados por un estudio realizado en 2019, 62% de doctores y enfermeras pensaban que la demencia es un estado natural de la edad. En este sentido, continuó diciendo que muchos médicos tratan el alzheimer con psicofármacos, por ejemplo, para calmar un estado de agitación.