Por The New York Times | Tara Parker-Pope

Muchas personas buscan respuestas concretas sobre qué pueden y qué no pueden hacer después de vacunarse contra la COVID-19. ¿Se puede viajar? ¿Debería asistir a una boda con muchos invitados? ¿La variante delta hace más riesgoso que pase tiempo con mi abuela aunque esté vacunada?

No obstante, no hay una respuesta única a todas esas preguntas porque el riesgo varía de un individuo a otro, con base en su estado general de salud, dónde vive y con quiénes convive. El punto clave es que las vacunas brindan una gran protección contra la enfermedad grave y, con algunas precauciones, permitirán a las personas volver a llevar vidas más normales, afirman los expertos. Un estudio reciente en el condado de Los Ángeles mostró que, aunque las infecciones posvacunación pueden ocurrir, las personas no vacunadas tienen 29 veces más probabilidades de ser hospitalizadas por COVID-19 que las vacunadas.

Los expertos afirman que la ansiedad sobre las infecciones posvacunación sigue siendo generalizada y es impulsada en parte por los titulares atemorizantes y las expectativas poco realistas sobre la función de las vacunas.

“Ha habido una gran falta de comunicación sobre cuáles son realmente los riesgos para las personas vacunadas y cómo estas deberían pensar en las actividades de su vida”, dijo Ashish K. Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Brown. “Hay personas que piensan que hemos vuelto al punto de partida, pero estamos en una posición mucho mucho mejor”.

Aunque la variante delta está causando un aumento de infecciones en varias zonas de alto contagio en todo Estados Unidos, incluyendo Florida y Luisiana; a la larga, la pandemia llegará a su fin. Llegar a ese momento requerirá medidas de precaución continuas durante los próximos meses, pero las personas vacunadas ahora tendrán más libertad de disfrutar la vida que durante los primeros confinamientos. A continuación, las respuestas a algunas preguntas comunes sobre lo que viene.

¿Qué tanto riesgo tengo de contraer COVID-19 si estoy vacunado?

Para entender por qué no hay una respuesta sencilla a esta pregunta, piensa en otro riesgo común: manejar un auto durante una tormenta de nieve. Aunque sabemos que decenas de miles de personas sufren lesiones o mueren cada año debido al hielo en los caminos, tu riesgo individual depende de las condiciones locales, la velocidad a la que viajes, si te abrochaste el cinturón de seguridad, las características de seguridad de tu vehículo y si te topas con un conductor imprudente.

Tu riesgo individual de contagiarte de COVID después de la vacunación también depende de las condiciones locales, tu salud general, las medidas de precaución que tomes y la frecuencia con la que te expongas a personas no vacunadas que podrían portar el virus.

“Las personas quieren que les digan qué hacer: ¿es seguro hacer esto?”, dijo Sharon Balter, directora de la División de Control y Prevención de Enfermedades Transmisibles del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles. “Lo que podemos decir es: ‘Estas cosas son más riesgosas y estas son menos riesgosas’”.

A medida que la variante delta aumentó del 1.° de mayo al 25 de julio, el equipo de Balter recolectó datos de vigilancia que nos dan un panorama más claro sobre la diferencia de riesgo para los vacunados y los no vacunados. Estudiaron infecciones en 10.895 personas con el esquema completo de vacunación y 30.801 sin inocular. Los datos mostraron que:

— La tasa de infección de personas sin vacunar es cinco veces mayor a la de las vacunadas. Al final del periodo de estudio, la incidencia ajustada por edad de COVID-19 entre personas no vacunadas era de 315,1 por cada 100.000 personas durante un periodo de siete días en comparación con la tasa de incidencia de 63,8 por cada 100.000 personas vacunadas. (El ajuste de edad es un método estadístico empleado para que los datos sean representativos de la población general).

— La tasa de hospitalización entre los vacunados fue de 1 por cada 100.000 personas. La tasa de hospitalización ajustada por edad entre las personas no vacunadas fue de 29,4 por cada 100.000.

— Las personas de mayor edad que estaban vacunadas fueron más vulnerables a la enfermedad grave después de una infección posvacunación. La edad promedio de las personas vacunadas que fueron hospitalizadas por COVID era de 64 años. Entre las personas no vacunadas que fueron hospitalizadas, la edad promedio era de 49 años.

— La variante delta parece haber incrementado el riesgo de infecciones posvacunación entre las personas vacunadas. Al principio del estudio, antes de que la variante delta fuera dominante, las personas sin inmunizar se infectaban diez veces más que las vacunadas. Para el final del periodo de estudio, cuando la delta representaba casi el 90 por ciento de los contagios, era cinco veces más probable que las personas sin inocular se infectaran en comparación con las vacunadas.

¿Cuál es la probabilidad de que una persona vacunada propague la COVID-19?

Aunque las personas no vacunadas corren por mucho el mayor riesgo de contraer y propagar el coronavirus, también es posible que las vacunadas se infecten y transmitan la enfermedad a otros. Un brote reciente en Provincetown, Massachusetts, donde miles de personas se reunieron en bares y restaurantes, mostró que las personas vacunadas pueden en ocasiones propagar el virus.

A pesar de eso, muchos expertos creen que el riesgo de infectarse por medio de una persona vacunada todavía es relativamente bajo. Jha destacó que tras un brote entre trabajadores vacunados y no vacunados en el aeropuerto de Singapur, estudios de rastreo indicaron que la mayor parte del contagio por parte de personas vacunadas ocurrió cuando tenían síntomas.

“Cuando hemos visto brotes, como aquel que se dio entre el equipo de los Yankees hace unos meses y otros casos, las personas casi siempre son asintomáticas cuando la están propagando”, explicó Jha. “La propagación presintomática o asintomática podría suceder, pero no la hemos visto entre personas vacunadas con ninguna frecuencia”. ha sido efectiva. Aunque muchos de esos estudios ocurrieron antes de que la variante delta se volviera dominante, también sucedieron cuando la mayoría de maestros, personal y padres de familia no estaban vacunados, por lo que los expertos en salud pública tienen la esperanza de que las mismas precauciones funcionarán bien en el otoño. ¿Una persona vacunada puede visitar a una persona vacunada de edad avanzada sin cubrebocas en un lugar cerrado?

En muchos casos, será relativamente seguro que las personas vacunadas pasen tiempo sin cubrebocas con un pariente de mayor edad. Sin embargo, el riesgo depende de las condiciones locales y las precauciones que el visitante haya tomado en los días previos a la visita. En áreas donde la tasa de vacunación comunitaria es baja y las tasas de infección general son altas, se recomienda reunirse en exteriores o usar una mascarilla.

Si ya recibiste la vacuna, pero has estado yendo a restaurantes, reuniones con muchas personas o pasando tiempo con personas no vacunadas es buena idea mantener mayor distanciamiento social en los días previos a tu visita a una persona mayor o vulnerable. Hacer una prueba en casa unos días antes de la visita y el mismo día agregará otro nivel de protección. .

Las oficinas que exigen estar vacunado serán más seguras, pero la tasa de vacunación necesita ser superior al 90 por ciento. Incluso una tasa de vacunación del 85 por ciento es insuficiente, dijo Jha. “No va a funcionar porque una persona de ese 15 por ciento sin vacunar causará un brote para cada individuo en ese cuarto”, explicó. “No quieres que un montón de personas sin vacunar anden por tu oficina”.

¿Debería recibir una inyección de refuerzo y me brindará protección contra la variante delta?

Las personas que obtendrán los mayores beneficios de las inyecciones de refuerzo son las personas de edad avanzada, los pacientes de trasplantes, personas con sistemas inmunitarios comprometidos o aquellos con padecimientos subyacentes que los ponen en un mayor riesgo de sufrir complicaciones de COVID. Las personas que recibieron la vacuna Johnson & Johnson de dosis única también podrían ser buenas candidatas para una segunda dosis.

No obstante, muchos expertos afirman que las personas sanas con sistemas inmunitarios normales que recibieron una vacuna de dos dosis de ARN mensajero de Pfizer o Moderna no obtendrán grandes beneficios en este momento de una tercera inyección porque los anticuerpos que les dio la vacuna todavía ofrecen una protección sólida contra la enfermedad grave. Aun así, el gobierno de Joe Biden parece continuar con los planes de ofrecer inyecciones de refuerzo al público en general a partir de la semana del 20 de septiembre.