"El candidato será un argentino o argentina, pingüino o pingüina" en las próximas elecciones, dijo Kirchner al hablar en un acto oficial, en alusión al apodo que le viene de su origen patagónico (sureño), donde habitan estas aves y que es utilizado para graficar a sus seguidores.

Así, por primera vez Kirchner dio crédito a las versiones que indican que podría buscar su reelección o su esposa ser la candidata del gobernante peronismo, los dos políticos de mejor imagen en Argentina.

No obstante, el mandatario insistió en que aún "no es momento" de hablar de candidaturas ya que "son tiempos de trabajo, de esfuerzo", al responder sin nombrarlo a su ex ministro de Economía Roberto Lavagna, quien en los últimos días comenzó a perfilarse como un candidato opositor para 2007.

Lavagna, artífice de la salida de la crisis argentina en 2002, criticó en días pasados la política económica que ahora dirige Felisa Miceli y a las buenas relaciones de Kirchner con su par venezolano, Hugo Chávez.

En su estilo habitual, Kirchner aprovechó el podio de un acto oficial para responder a sus críticos y defendió la convocatoria a construir "una Argentina plural" que hizo el 25 de mayo pasado en un multitudinario acto en la histórica Plaza de Mayo, al cumplirse tres años de su mandato. Insistió en que en esa concertación plural se hará "con todos los sectores que apuesten al futuro", pero dijo que no incluirá a aquellos que "robaron y saquearon a la Nación".

"No queremos la concertación con los que robaron y saquearon la Nación, con los que prácticamente fundieron la patria, con los pequeños grupos económicos, con los que no aman a América Latina, con aquellos que querían las leyes de Obediencia Debida y Punto Final (de amnistía)", expresó el mandatario.

Las leyes que exculpaban a los acusados de crímenes en la última dictadura (1976-83) fueron impulsadas a mediados de la década de 1980 por el gobierno del ex presidente socialdemócrata Raúl Alfonsín (1983-89), y anuladas por el Congreso en 2003 a instancias de Kirchner.