Abreu se defendió de los ataques de los hinchas millonarios, luego que se conociera la noticia de que dejaba el plantel de River para jugar en España.
En diálogo con el diario Olé, el uruguayo dijo: "no soy un traidor", y señaló que su regreso a Europa era una cuenta pendiente.
"No traicioné a nadie, estoy actuando de buena fe. No quiero jugar por atrás. Tenía clavada la espina de regresar a Europa desde que volví de allá. Hoy tengo 32 años y se me presenta esta oportunidad... Puedo equivocarme, pero no arrepentirme", señaló.
"No voy a confrontar con nadie. Quiero hablar las cosas con River. Yo solo, porque a mi edad, no necesito abogados ni nada", agregó el loco.
Por su parte, la dirigencia de River se mostró molesta por el hecho.
“Deberá hablar con nuestro gerente y con los asesores jurídicos"dijo el secretario de la institución Mario Israel a la radio La Red.