El hecho nacional de la década:
La crisis de 2002 y el quiebre financiero, considero que fue uno de los ejes centrales de la década. Si bien fue a comienzos de los primeros diez años de este siglo, creo que marcó profundamente los años subsiguientes hasta hoy. Miles de familias que perdieron todo, absolutamente todo, en un país donde ya prácticamente no quedaban reservas ni para hacer frente al pago de jubilaciones o salarios públicos en sectores esenciales. Un año antes, vimos salir en helicóptero al presidente argentino por una situación similar y una decena de muertos por incidentes en el microcentro porteño. Para Uruguay (más allá de la asistencia del Tesoro de Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional) la conducta de los ahorristas damnificados y la cohesión del sistema político para que no se convierta en una crisis institucional creo que fue una prueba de fuego para saber quiénes y cómo somos los uruguayos. Hoy hay banqueros con cuentas millonarias escondidas por el mundo pero con sus titulares en el COMCAR.
El hecho internacional de la década:
El discurso del presidente George W. Bush del 21 de setiembre de 2001 en el Capitolio, 10 días después de los ataques del 11 de setiembre de ese año, sentaron las bases de un nuevo mundo pero lejos de un sentido positivo. En un pasaje, cuando desarrollaba la idea de la Guerra con el terrorismo, Bush señalaba: "¿cómo vamos a pelear y ganar esta guerra? Dirigiremos todos los recursos a nuestra disposición –todos los medios de la diplomacia, toda herramienta de inteligencia, todo instrumento para la aplicación de la ley, toda influencia financiera y toda arma de guerra necesaria– a la destrucción y la derrota de la red global del terror".
A partir de esa idea, que es sólo un extracto de una larga exposición, se sentaron las bases de la Doctrina de Acción Preventiva, es decir, licencia para pasar por encima de todas las fronteras, de todas las libertades, de todo el marco legal internacional, para atacar, detener, asesinar, invadir e imponer, siempre usando la fuerza, la tortura y en oportunidades el secreto. Estados Unidos marcó la era del Nuevo Desorden Mundial, donde las garantías fundamentales y las libertades esenciales se ven recortadas en todo el planeta.
La era del miedo, la "libertad" para atacar antes por las dudas que nos ataquen después se convirtió en doctrina. La construcción de alianzas con personajes o regímenes condenables como la Bush con el dictador golpista pakistaní Musharraf, evidenció que la conveniencia puede más que las convicciones. Y nacieron cárceles secretas, limbos jurídicos para sospechosos inocentes en bases militares sin acceso a más defensa que un abogado militar estadounidense. Si el mundo cambió el 11 de setiembre por la barbarie de los ataques en Nueva York y Washington y Pennsylvania, el mundo cambió aún más el 21 de setiembre con el aplauso de las grandes potencias al establecimiento de una de las políticas y doctrinas más peligrosas por parte de la administración Bush.
Personaje nacional de la década:
José Mujica. Hoy presidente electo de los uruguayos y líder del sector mayoritario de la mayor fuerza política de Uruguay. El hecho de que un hombre que creía en la lucha armada en los ´60 en la última década haya pasado de diputado a senador, de senador a ministro y de ministro a presidente de los uruguayos, creo que lo ubica como el personaje más relevante y el fenómeno más interesante de la década.
Personaje internacional de la década:
Más que un personaje, elijo dos colectivos que resumen la esencia de individuos que marcaron la década y lo vienen haciendo desde antes. ACNUR (Alto Comité de la ONU para los Refugiados) y Médicos sin Fronteras. La primera década del siglo XXI vio multiplicarse por 22 los conflictos en cualquier rincón del planeta. Ver el trabajo silencioso y sin descanso de voluntarios médicos y sociales de todas razas, nacionalidades y credos en los rincones donde los gritos de los traumas, del hambre y del dolor no se escuchan si no hay una cámara de TV, inspira.
Libro, película y disco de la década:
Libro: "A Thousand Splendid Suns", de Khaled Hosseini. Lo leí y me inspiró a todo lo que quiero hacer de ahora en más en periodismo.
Película: "Lemon Tree", del israelí Eran Riklis. Una historia simple, que no es una película sobre la paz y no es una película de guerra. Es la síntesis de la vida diaria de los árabes atrapados entre el horror del conflicto que enfrenta al terrorismo de Hamás, Hezbollah y la Jihad Islámica con la desmesura infundada e inaceptable de las acciones militares del gobierno de Israel que simplifica en la figura de "potencial enemigo" a la enorme mayoría del pueblo árabe que vive en los territorios ocupados.
Disco: La reedición de la discografía de The Beatles. Van más allá de cualquier década que haya pasado y que esté por venir.