Tiempo atrás, Wanda debió afrontar todo tipo de comentarios por unas fotos que público en las redes y en las que se veía "demasiado natural" para algunos. Concretamente, se le notaba algo de celulitis.

Y como hay coros de quejosos para todas las causas, no faltaron críticas tampoco cuando comenzó a subir fotos retocadas -aunque ella lo niega- especialmente porque en algunos casos la manipulación era exagerada, llegando a producir deformaciones en las extremidades.

Harta del "palo porque bogas y porque no bogas, palos", la rubia optó por otra alternativa. De vacaciones con su familia en la paradisíaca polinesia, no se tomó ni una sola foto de cerca. Todas las imágenes que publicó fueron captadas desde cierta distancia. Además, la mediática sobreexpuso las fotos, pasándolas de luz, un recurso que permite "alisar" el objeto o sujeto fotografiado, quitándole detalle y textura.