A más de dos décadas de la separación entre Araceli González y Adrián Suar, la tensión entre ambos volvió a quedar expuesta esta semana.

El conflicto, que nunca terminó de apagarse, se reavivó luego de las recientes declaraciones de la actriz, y quien decidió dar su mirada sobre la situación fue su hijo, Toto Kirzner, que eligió pararse con firmeza.

El tema resurgió después de que Araceli visitara Otro día perdido, el programa de Mario Pergolini. Tras la entrevista, la actriz habló con LAM (América TV) y lanzó una frase que generó repercusión: “Con todo el mundo es divino; conmigo no, pero está bien, es su decisión”. También recordó un viejo comentario de Suar: “Él dijo que nosotros no éramos familia. Yo soy familia porque tuve un hijo hermoso; él sabrá, no es mi problema”.

Al día siguiente, en LAM, le consultaron a Kirzner por las declaraciones de su madre. Aunque sabía que Araceli tenía entrevistas pautadas, reconoció que no llegó a verlas: “Pésimo hijo, de verdad”, dijo entre risas. Sobre la visita de su madre al ciclo de Pergolini, agregó: “Ella estaba entusiasmada por ir; la pasó muy bien, genial”.

Pero la pregunta clave llegó cuando le consultaron qué le generaba que su madre volviera a hablar de su mala relación con Suar. Kirzner fue directo: “No me genera nada. Es una cosa entre ellos y yo ocupo el rol del hijo. Es algo entre ellos dos y yo estoy acá agarrándolos”.

El actor remarcó que no le corresponde involucrarse: “Tengo una relación con mi mamá y otra con mi papá. Se separaron hace mucho, así que no hay nada en conjunto que podamos tener así”.