Zoe Bogach volvió a la casa de Gran Hermano: Generación Dorada para ejercer su Derecho a Réplica y enfrentar cara a cara a su expareja, Manuel Ibero. La visita estuvo cargada de tensión desde el primer momento y dejó en evidencia el conflicto que arrastran tras su separación.

Lejos de buscar una reconciliación, Zoe aclaró que su intención era cerrar una etapa personal. Explicó que necesitaba expresar cómo la habían afectado los comentarios de Manuel dentro del reality, especialmente cuando él la calificó públicamente de “hipócrita” frente a sus compañeros, a pocas horas de haber ingresado al programa. Según ella, esa exposición le generó un profundo malestar y una sensación de humillación.

A pesar de la carga emocional, Zoe aprovechó para dejar un mensaje de superación personal: “Hoy me siento fuerte y firme. Quiero decirles a las personas que sufrieron manipulación que nunca se rindan, que pueden salir adelante”.

El momento más álgido llegó cuando lo enfrentó sin filtro: “Vos podrás estar vendiendo el personaje del buenito. Pero, nene, no sos tan inteligente. Poquito a poquito se te está cayendo la careta”.

Manuel respondió rechazando las acusaciones: “Yo no manipulo nada, quedate tranquila. La que lo hizo fuiste vos. Siempre va a caer de tu lado ese tema porque buscás generar empatía y quedar como la víctima”.

Sin embargo, Zoe retrucó de inmediato: “Es típico de manipulación que me des vuelta las cosas. Eso es violencia”. Y cerró con una frase tajante: “Te deseo lo mejor adentro de esa casa mientras dures, ojalá sea poco. Chau, ‘ex de Zoe’. Y que se caigan las caretas”.