Aunque es uno de los hombres rudos de la gran pantalla, Sylvester Stallone tiene un corazón muy sensible. Hoy es famoso y millonario, pero no siempre fue así.
Antes de alcanzar el éxito con Rocky, vivía en la pobreza junto a su fiel compañero: Butkus, a quien decidió rendirle homenaje en su cuenta de Instagram.
"Tenía a mi perro Butkus, mi mejor amigo, mi confidente, quien siempre reía mis chistes y soportaba mis cambios de humor, fue la única cosa viviente que me amó por quién era", contó el actor.
"Desde entonces fui exitoso y muy bendecido, ¡de alguna manera extraño esas caminatas grandiosas por las mañanas con mi amigo de cuatro patas! Literalmente pasamos 24 horas al día juntos, inseparables; podría decirse que éramos los mejores amigos. Lo amaba, y seguramente nunca encontraré un perro como él otra vez", agregó.