Puglia fue entrevistado por Adela Dubra en su programa de radio Adelantate y allí se mostró feliz por su participación en el popular reality de cocina. "Fue tan maravillosa la participación en MasterChef, que la gente pudo descubrir que Puglia tenía otra faceta, y descubrió un nuevo Puglia".
"La fascinación va por dos vertientes. Nunca nadie me había visto hacer el papel del docente, y yo tengo hace 22 años un instituto en el cual tomo exámenes e imparto enseñanza. Y además yo debuté haciendo antropología gastronómica, pero nunca más hablé del tema".
Agregó: "me sentí maravilloso, porque nunca me pidieron que actuara. Nunca me pidieron que hiciera un rol, ni a mí, ni a Lucía ni a Laurent. Sino que nos dieron absolutamente total libertad. Hacerlo fue fascinante, llegar al final como ayer fue una maravilla, yo me sentí maravillosamente bien. Feliz por el buen trabajo".
"Hace más de 30 años que estoy en los medios tratando de divulgar la cocina, la gastronomía y jerarquizarla. Participar de un programa que la columna vertebral es la cocina, es como tocar el cielo con las manos. Esto fue una fiesta desde que empezó el programa y empezamos a entender cómo eran las reglas, hasta este final que fue apoteótico y con un ganador excepcional".
También se refirió al nuevo público que lo reconoce. "La otra vertiente es que el programa ha reunido a la familia por primera vez después de muchísimos años frente al televisor, y los niños están fascinados con MasterChef. Y yo que tengo la oportunidad de estar en contacto con la gente, es fascinante lo que me pasa con los niños, que se me cuelgan de la chaqueta y les dicen a los padres 'MasterChef, MasterChef'. Me parece alucinante que pase eso".
"Además la televisión abierta estaba como cayéndose un poco, y esta producción, este empuje, esta inversión, estas ganas, llevaron a que la gente estuviera masivamente frente al televisor", expresó. "Una inversión de este nivel lo que hace es jerarquizar el medio, genera fuentes de trabajo. Es un mundo. Le viene bien a la televisión nacional y lo que queda demostrado es que para poder competir y tener la posibilidad de que la gente te apoye, tenés que hacer cosas de calidad. Punto".
¿Tuvo algún favorito durante la competencia? "Nunca tuve un favorito. Jamás tuve un favorito". Y aclaró: "me mantuve al margen absolutamente y con mucha ecuanimidad con respecto a todos los participantes. Yo, Lucía y el franchute. Los tres".
"No hubo tiempo ni posibilidades de establecer una relación, y en el conocimiento de cómo actuaban frente a cada una de las pruebas, uno fue evaluando 'éste se desempeña mejor, éste camina mejor por este lado, camina mejor por acá, le cae mejor esto, le cae mejor aquello'. Pero nunca tuve eso que le pasó a la gente, que se identificaron y establecieron una empatía. Yo nunca. Yo siempre estuve distante, pero tengo que reconocer que los últimos cinco programas, tanto Leticia, Lourdes, Nicolás y Nilson, empezaron a destacarse cada vez más. Empecé a observarlos con mayor atención. Y que, en un momento dado, haciendo un cálculo de las posibilidades, no fallé. Estuve acertado en que ellos eran, por distintas condiciones".
Recordó que en algún programa se lo vio visiblemente emocionado. "Estoy viviendo el mejor momento de mi vida, en todos los órdenes. Entonces, estoy capaz que un poco sensible de más para el gusto de algunos. Estoy viviendo este momento de auténtico Sergio Puglia y me emociono".
Adela le pidió que "adelantara" detalles del segundo ciclo. "Va a tener unos competidores diametralmente diferentes. Es otro mundo que llega a la gastronomía y con mayor exigencia. Porque yo creo que los que vienen, vienen sabiendo parte de las reglas del juego. Y lo que se pretende es que con la segunda temporada haya un mejor nivel gastronómico, un mayor crecimiento, la defensa del producto nacional y la factura de la creación. Yo creo que la segunda temporada va a ser maravillosa y creo que además van a descubrir a un montón de participantes más que interesantes. Ya estamos en ella y no puedo decir más nada".
Finalmente, aventuró el futuro de quienes participaron y llegaron a las instancias finales. "Lo que tienen que hacer ellos ahora es hacer un examen con ellos mismos y descubrir por dónde quieren caminar. Todos tenían una profesión y la gastronomía era un hobby. Ellos crecieron con un nivel tal que hoy no son más cocineros amateurs y son realmente chefs".
"Ellos nos rindieron el primer examen y lo salvaron con honores. Ahora se empieza a dar exámenes todos los días. Ellos tienen que definir qué es lo que quieren. Para ello tienen que ponerse a estudiar, tienen que trabajar. Ya tienen la puerta abierta, eso es lo que tienen a favor. Ahora tienen que encontrar el camino y no dejar de estudiar y no dejar de trabajar".
"El perfeccionamiento los va a llevar, con la puerta abierta, a tener un lugar. Yo no tendría absolutamente ningún problema en tener en mi cocina tanto a Leticia como a Nilson. Absolutamente, yo encantado de la vida. Pero creo que ellos tienen que definir dónde quieren pararse. Y de ahí en más saber que la gastronomía, como cualquier otra profesión, les va a exigir mucho tiempo y les va a exigir una dedicación absoluta".