Meses atrás, cuando los magistrados le preguntaron concretamente cuál era su interés al pretender donar un riñon a su ahijada, la cantautora respondió con un lacónico y más que elocuente "dar amor".

Según consigna el periódico porteño La Nación, la autorización llegó luego de varias instancias legales, ya que la normativa argentina impide la donación entre personas vivas que no sean familiares directos. Finalmente, la intervención fue posible gracias a una autorización formal para la cirugía y la notificación para que se incorporara a la receptora en la lista de espera de trasplantes renales.

En el expediente intervinieron peritos médicos y psiquiátricos y una asistente social, que acreditaron que Mihanovich era una paciente apta como donante, que el transplante razonablemente no le causará un grave perjuicio a su salud y que existen perspectivas de éxito para conservar la vida y mejorar la salud de la receptora.

Finalmente, Sandra fueintervenida el lunes en un sanatorio privado de la capital argentina. "Salió bien de la operación, ahora necesita tranquilidad para reponerse", dijo en declaraciones a Clarín Iván Mihanovich, hermano de la cantante.