Más de un año y medio después de separarse de Pampita, Roberto García Moritán rompió el silencio sobre el impacto emocional, personal y mediático que le dejó el fin de su matrimonio. En diálogo con Cuentas Claras (Cronista Stream), habló sin filtros sobre lo que significó atravesar esa etapa de su vida.
“Creo que hice muchas cosas interesantes en mi vida de las cuales estoy muy orgulloso. Entre ellas, la familia que supimos armar con Caro en su momento fue un motivo de orgullo”, comentó, destacando especialmente el rol de su hija Ana: “Ana es una cosa que no tiene parámetro de lo espectacular que es”.
El empresario reconoció que todavía extraña esa etapa: “A veces sí. Pero la vida continúa. Uno tiene que ir aceptando que hay cosas que tienen ciclos”, reflexionó. Al referirse al costo personal de la separación, afirmó con contundencia: “Fue una realidad con la que tuve que convivir, que tuvo un costo para mí altísimo, porque perdí todo. Todo”.
Sobre el alcance de esa pérdida, García Moritán no dudó: “Familia, trabajo, credibilidad, confianza, todo perdí. Nombre, todo perdí”. También habló del peso del escrutinio mediático: “Yo miraba televisión y veía gente hablando sin saber, mintiendo sobre cosas que no tienen nada que ver conmigo ni mi vida. Pero bueno, me tocó”.
Para cerrar, subrayó la importancia de su hija: “Tenemos una hija en común. Es mucho más importante que nosotros. ¿Qué lugar vamos a tener nosotros? Es lo único importante. No es lo más importante, es lo único importante”.