Rihanna no quiere que la fama la aleje de sus amigas, y por eso decidió tener una noche de chicas y divertirse en un karaoke en Alemania, acompañada, claro está, de sus guardaespaldas.

La cantante barbadense, con unas copas de más, entonó "Don't speak" de No doubt y "Sex on fire" de King of Leon, con danzas particulares y algunos problemas de afinación.

Lo que para muchos es un papelón es una andanza más en la vida de Rihanna, quien días atrás sorprendió al hablar de Cristiano Ronaldo.

Cuando a RiRi le preguntaron por su amistad con el portugués, ella contestó que "tengo muchos amigos gays y apoyo la diversidad sexual".