El comunicador Petru Valensky se refirió a la situación que le tocó vivir en 2018, cuando firmó a favor de la campaña Vivir sin Miedo, que fue impulsada por el fallecido ministro del Interior Jorge Larrañaga.
La iniciativa de Alianza Nacional buscaba la reforma constitucional que, entre otras modificaciones, planteaba la creación de una Guardia Nacional con integrantes de las Fuerzas Armadas. Finalmente, el plebiscito no logró ser aprobado debido a que no alcanzó el 50 % más uno de los votos.
En el proceso en el que el nacionalista juntaba firmas, se divulgó una foto de Valensky firmando a favor de la campaña, algo que generó diferentes críticas contra el comunicador en redes sociales.
En una entrevista realizada por el programa Hacemos lo que podemos (Undertake Media), el actor se refirió a la situación y contó el motivo por el que firmó a favor de la iniciativa.
Valensky explicó que previo al día en el que dio su apoyo, sucedieron dos asesinatos. Uno de una mujer en San Luis (Canelones) y otro de un repartidor de un supermercado. Al otro día “salía Larrañaga de una entrevista pidiendo las firmas”.
Según relató, Larrañaga le mencionó: ‘Petru, qué horrible esto’, en referencia a los delitos ocurridos el día anterior. Ante esto, el actor contó que le respondió que “había que terminar con eso”.
“La noche anterior nos juntamos con gente que no era blanca y eran del Frente Amplio y dijeron ‘yo firmo’. Esto por la calentura”, rememoró.
Luego se refirió a que en el momento en el que se encontraba firmando le sacaron una foto, que rápidamente se viralizó. “Faltaba que me llamara el Pepe Mujica”, ironizó.
Además, contó que, tras la viralización, se sintió “horrible”, debido a que en ese momento no entendió que era un “ser libre”, que “es la última frontera de un ser humano: la libertad”. “No entendí en su momento eso y me sentí horrible. Fue un grave error mío haberme sentido así”, afirmó.
Tras firmar a favor de la campaña, Valensky pidió disculpas públicas y aseguró que fue desde el “dolor por no respetar” su libertad, pero dijo que nunca hubo arrepentimiento. Además, admitió que “el problema fue la foto”.