La casa de Gran Hermano está más tensa que nunca. En la noche del viernes, dos "hermanitos" se cruzaron fuerte por comida o, mejor dicho, por la falta de ella.
Nicolás increpó a Romina porque, según dijo, ella se había guardado unas porciones de torta. "¿Todos comieron? No está bien lo que haces. Eso de agarrar un coso, llenarlo de torta y esconderlo. ¿Y sabés qué Romi? Me da por las pelotas, porque no hay comida".
Ella le empezó a responder en mal tono, llamándolo "boludo" y "pelotudo", y él le retribuyó con "pendeja de mierda". Para empeorar más las cosas, Romina quiso frenar un avance de Nicolás y lo arañó.
¿Conclusión? Gran Hermano, o "Big", como lo llaman en la casa, habló con los chicos y le sacó tarjeta amarilla a Romina.
"Necesito que le den importancia a lo que acaba de pasar, es muy importante el respeto hacia el otro (...) No sólo por la sanción, sino por cómo se tratan entre ustedes".