Oreiro tiene varios proyectos de cine para 2010, piensa volver a la TV si una propuesta la atrae en 2011 y sigue adelante con su empresa de diseño de vestimenta junto a su hermana. Una agenda cargada a la que se suman los problemas de la sobreexposición, como el lidiar cotidianamente con rumores de separación o comentarios maliciosos sobre por qué no tiene un hijo aún con Ricardo Mollo, su marido.

"Que nos inventen separaciones duele mucho. El día que el tema me resbale, que me pase inadvertido, voy a preocuparme. No me divierte nada que se metan con mi marido ni conmigo", dijo Oreiro a la revista Gente.

"Lo de la maternidad puedo entenderlo. Obvio que cuando esté criando a un hijo van a consultarme ¿y para cuándo el hermanito?... Entonces prefiero tomármelo serena y calmada", sentenció por otra parte.

Oreiro también reflexionó sobre su cuerpo, una maravilla de la genética que la hace lucir espléndida y que mantiene solo con una dieta equilibrada y ejercicio dentro de lo común.

"Lo cuido desde mi condición de vegetariana, tomando compuestos con vitaminas B y C y polen reconvertido con propiedades reconstructivas, y consumiendo cacao un 75, 80 por ciento puro, aparte de frutas secas y arroz integral. Necesitaría suprimir las gaseosas light, los dulces y la harina. Camino y ando en bicicleta", dijo.

Consultada sobre las cirugías, Oreiro contó que "eespecto a la chapa y pintura, salvo mi operación de apéndice a los 6 años en Málaga, donde residía, jamás pasé por un quirófano", y reconoció tener dudas sobre qué hará en los próximos años.

"No sé si preferiría operarme para continuar transmitiendo un semblante fresco en mi trabajo o transitar el transcurso de las décadas portando un rostro que muestre experiencia. Habrá que aguardar el veredicto de mi ego cuando le llegue el momento de decidir. Dejemos que lo elabore él", sentenció.