El 10 y su novia celebraron en un lujoso hotel de Roma con amigos y familiares, sellando así un compromiso que se había anunciado poco antes de que, en Argentina, explotara la noticia del embarazo de Verónica Ojeda.

Según informó DiarioShow, Maradona alquiló una suite presidencial para pasar la noche con su prometida y un salón para recibir a los invitados.

A la fiesta fueron 25 invitados y, según se comentó en la vecina orilla, Maradona le juró a su futura esposa que el hijo que espera Ojeda no es suyo.