En su última aparición televisiva, la vedette y actriz argentina se mostró fiel a su discurso habitual, consistente en afirmar que no desea hablar de su vida íntima, para luego explayarse al respecto.
Tiempo arás, Luli había confesado a la revista Paparazzi que su experiencia sexual más excitante había sido un "menage a trois" con dos hermanos brasileños, cuyos nombres no reveló.
Ahora, la rubia modelo concurrió como invitada al programa de TV "Duro de domar" y admitió haber tenido sexo a lomos de un caballo, aclarando que el animal no había tenido otra participación en el acto amoroso que la de oficiar de lecho para el mismo.
"Yo estaba boca abajo", detalló Luciana, haciendo que las mentes de los espectadores se pusieran a trabajar como detectives de CSI, procurando "reconstruir la escena del crimen." Al igual que en el caso anterior, no reveló la identidad de la otra persona involucrada, ni el nombre del equino.
Según consigna el periódico La Nación, Salazar reconoció que se divirtió mucho "jugando con un ex novio al campesino inexperto y la virgen desesperada". Y les recomendó a las mujeres "probar en el banco inclinado del gimnasio, con un espejo de frente en lo posible".