Contenido creado por Belén Fourment
Pantallazo
Agonía prolongada

Los últimos años de Ricardo Fort

“La vida que estoy viviendo ahora no es vida”, había dicho Ricardo Fort a principios de mes. El empresario pasó sus últimos años con fuertes calmantes.

25.11.2013 17:13

Lectura: 3'

2013-11-25T17:13:00-03:00
Compartir en

Montevideo Portal

Ricardo Fort fue, desde que se lo conoció en los medios, un excéntrico, que además de tener tatuajes por todas partes de su cuerpo y de lucir trabajados músculos, había decidido realizarse varias cirugías para modificar su apariencia física.

Fort se había colocado un implante en el mentón para agrandar su cara y se implanto centímetros de talones para ser más alto. Esas fueron solo dos de las 27 operaciones estéticas que se hizo, además de otras tantas para mejorar su salud. Las cosas que fue haciendo fueron presentando secuelas, bastante temprano, y desembocaron en la muerte a sus 45 años.

En 2010, el millonario había sido internado de urgencia por una fuerte infección que le causaba tremendos dolores en la columna. Ahí, hace tres años, se comenzó a hablar de la fuertísima medicación que consumía y que ya no le alcanzaba para no sufrir.

Fort se recuperó, hizo viajes, caros regalos a sus parejas, participó de programas, protagonizó peleas, confirmó su homosexualidad y cayó alternadamente en el hospital, para algunos tratamientos.

En febrero de este año Fort fue operado por una úlcera duodenal con perforación, provocada por una severa peritonitis, situación con alta tasa de mortalidad. La recuperación fue lenta y dolorosa, pues el empresario repitió los casos de infección.

Durante esa internación, el millonario se sometió a un cambio de look: se rapó completamente el cabello, se afeitó y se mostró a cara lavada, dando una imagen de hombre demacrado, que sufría, y que siguió sufriendo hasta sus últimos días.

A principios de noviembre, Fort había sido entrevistado por "El Diario de Mariana" y contó que los médicos le dijeron que para mejorar, debía someterse a una compleja y riesgosa operación, que "de acá a cinco años me puede afectar la médula".

"Me he quedado dormido parado, me he desmayado varias veces, me han tenido que venir a parar", reveló en esa ocasión a causa de los fuertes calmantes que le aplicaban, y confesó que "toda la vida sentí que me iba a morir joven, y a partir de lo que tuve en el verano siento que debería haber muerto ahí".

"Este tiempo que tengo prestado es como para aprender algo en esta vida (...) Nadie puede entender el dolor que tengo. Me siento cansado y débil. Toda la vida luché por ser famoso y de repente aparecí en un programa como el ‘Bailando', pero la vida me quitó el poder de demostrar lo que sé hacer, porque no puedo ni moverme. Y eso es lo que no entiendo, porque me da mucha frustración. Podría hacer teatro y no puedo ni caminar. La vida que estoy viviendo ahora no es vida", dijo.

Montevideo Portal



%%JS_BOTTOM+{ }JS_BOTTO M%%