Después de sus últimos problemas con la ley y con las finanzas, Lindsay Lohan volvió a aparecer en público, con seguridad y una mala imagen.

La actriz de Hollywood fue fotografiada cuando dejaba el hotel en el que se estaba hospedando en Londres en el último día de 2012, con un mal look, un vestido grande para su talla y transparente, y una campera también grande. Igualmente, lo más llamativo fue su cara, que quizás por tratamientos estéticos estaba hinchada y desfigurada.

Lohan no habló con los medios, pero luego dijo a través de Twitter que agradecía poder terminar el año junto a su familia. "Quizás sólo cosas buenas vengan este año", escribió.