Fanática de las selfies, Kim Kardashian no cambia, y aunque ahora ese hábito de autofotografiarse esté de moda, ella sigue cumpliendo con sus fanáticos, regalándoles sus mejores imágenes.
A pocos meses de haber dado a luz a la pequeña North West, la morocha compartió una foto en las redes sociales, tomada por ella misma en el espejo de un lujoso baño, enfundada en un diminuto y ajustado bikini negro que dice haberle robado a su hermana Kylie.
La Kardashian, una vez más, fue tema de conversación en las redes, donde levantó temperatura.