En primera persona

La enfermedad que cambió la vida de Flor Infante: “Tuve que volver a aprender a caminar”

La actriz reveló que a los 21 años tuvo una meningitis que la hizo cuestionar la carrera que estaba haciendo y la dejó para ser artista.

16.12.2022 15:16

Lectura: 3'

Compartir en

Florencia Infante se ha ganado el corazón del público uruguayo con sus increíbles unipersonales. Desde sus comienzos en el carnaval uruguayo, la actriz forjó una exitosa trayectoria que perdura hasta el día de hoy.

La comunicadora estuvo de invitada en el programa PH Uruguay. Allí, la artista contó que antes de comenzar en los medios atravesó por una enfermedad que le hizo replantearse un montón de cosas, dejar la carrera que estaba estudiando y volcarse al camino de la actuación.

“Secretamente siempre había tenido una cosa artística muy latente, que para mis amigos era una obviedad, pero para mí no. Yo tenía como un mandato. Podía hacer cualquier cosa, pero tenía que terminar el liceo, ir a la universidad y tener un trabajo no artístico, obviamente”, comenzó.

“Me sucede que, con 21 años, yo tengo meningitis; y esa meningitis despierta, ademas de un miedo enorme en todo mi entorno, porque tuve que aprender a volver a caminar, estuve mucho tiempo acostada. Me cuestioné un montón de cosas. Hasta de pensar, ¿por qué quiero a esta gente? ¿Por qué estoy haciendo esta facultad? ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿En qué se me está yendo la vida?”, agregó.

“En ese momento estaba haciendo Ciencias Sociales, que tengo hasta segundo año aprobado, en la Licenciatura de Trabajo Social. Ahí fue un gran punto cero. Se terminó, yo no tengo nada que ver con todo esto que estoy cargando, qué pretenden de mí. Si ustedes no pudieron, resuélvanlo; yo nací para ser actriz, lo mío viene por otro lado”, señaló.

Para finalizar, la actriz cerró con una profunda reflexión: “Yo venía tanto tiempo de estar internada que fue como: ‘Sí pobre, déjenla, ya se le va a pasar, ya se va a dar cuenta’. La realidad, no es que no solo no se me pasó, sino que, además, pasó a ser un motor para mi vida. Reafirmo que con medio corazón no se puede ir a ningún lado, entonces donde sientas que no es, andate de ahí. La vida, de verdad, son dos minutos”.