La plataforma digital tuvo que aclarar que la aclamada tira que retrata la vida de la reina Isabel II es “ficticia”, tras críticas de varias personalidades británicas.

Netflix añadió una advertencia a la aclamada serie The Crown, que retrata la vida de la reina Isabel II, para recordar que es una obra “ficticia” inspirada en hechos reales, tras las críticas de varias personalidades británicas. 

“Inspirada en hechos reales, esta obra dramática ficticia cuenta la historia de la reina Isabel II y los acontecimientos políticos y personales que marcaron su reino”, se lee en el tráiler de la serie en YouTube y en Netflix. 

En temporadas pasadas la plataforma se resistió a las peticiones de añadir este mensaje. 

Sin embargo, las críticas se volvieron cada vez más virales en vísperas del estreno de la quinta temporada, previsto para el 9 de noviembre, apenas dos meses después de la muerte de la monarca de 96 años y del acceso al trono de su hijo Carlos III.

Uno de los nuevos episodios, ambientados en los años 90, muestra al futuro heredero intentando involucrar al entonces primer ministro John Major en una tentativa de conseguir la abdicación de su madre.

Major calificó la ficción de “dañina y perversa”.

“Nunca hubo ninguna discusión entre sir John y el entonces Príncipe de Gales sobre una posible abdicación de la difunta reina Isabel II, ni un asunto tan improbable e impropio ha sido jamás evocado por el entonces Príncipe de Gales (ni por sir John)”, manifiestó un comunicado emitido por la oficina del ex primer ministro, según consignó AFP.

La actriz Judi Dench —que en varias películas interpretó a la reina Victoria— se sumó a las críticas y dijo que la serie es “cruel e injusta” con la familia real.

Dench, cercana al actual rey Carlos y a la reina consorte, reprochó a la plataforma “difuminar las líneas entre la precisión histórica y el crudo sensacionalismo”. Su preocupación es que “un número significativo de espectadores” confunda la serie con la verdad histórica.

Un biógrafo de la realeza, William Shawcross, declaró la semana pasada a AFP que la serie estaba plagada de “mentiras y medias verdades”.

La semana pasada, una portavoz de Netflix reiteró que la serie era una “dramatización de ficción, imaginando lo que podría haber ocurrido a puerta cerrada”. 

AFP