Kim Kardashian concurrió junto al rapero Kanye West a una fiesta de Halloween en Hollywood, para la que decidió vestirse de sirena.
La acentuación de las curvas lograda por el disfraz, sumada a una peluca rubia, la hicieron lucir más parecida a la cantante Cher que a una sirena, que de todos modos parece una opción dudosa parea una fiesta del terror.
A pesar de ello, pareció estar conforme con su vestido, ya que publicó en Twitter imágenes del resultado. Fue particularmente entusiasta con la peluca rubia, quizá el principal problema del atuendo.